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Los gerentes nefastos de los hospitales del Cesar

Diversas denuncias alrededor del sistema de salud rodean algunos hospitales del departamento, en la mayoría de los casos por la mala administración de sus gerentes, quienes con solo 12 meses van dejando a su paso un reguero que no detenerse dejará situaciones irreparables. A continuación, los gerentes a los que les está faltando el centavo pal peso.

Jakeline en el Rosario lleva la batuta

Jakeline Henríquez Hernández

De ‘chercha’, así tiene el cargo de gerente del hospital Rosario Pumarejo de López, Jakeline Henríquez Hernández, quien ‘brilla por su ausencia’. Según conoció este medio de comunicación, la polémica mujer paga por no dar la cara en la entidad hospitalaria y administrar a control remoto, cuando no está enferma, está de licencia, si no de permiso o en su defecto de vacaciones, lo cierto es que en la oficina gerencial nunca está.

Mientras que hace cerca de un mes se anunció la adjudicación del contrato para la construcción y ampliación del área de urgencias del Hospital Rosario Pumarejo de López por parte de la Gobernación del Cesar, junto al Gobierno Nacional, por un valor superior a los 10 mil millones de pesos, de otro lado el cuerpo humano anuncia una posible renuncia ante la falta de pago. Según manifiestan les adeudan más de 12 meses de salario. La situación se les ha convertido en algo insostenible.

A través de un comunicado a la opinión pública, la Asociación Sindical De Profesionales Médicos y Ejecutores de la Salud del Cesar y La Guajira “Aspesalud” le anunció a la gerente del Rosario que no trabajaran más con este hospital, teniendo en cuenta que la situación es insostenible. Según afirman prestarían los servicios hasta el mes de junio, lo que significa que a partir del próximo mes el Hospital Rosario Pumarejo de López quedaría sin personal médico y sin especialistas. La renuncia es irrevocable.

“La situación en el Rosario cada vez es más crítica y con tendencia a empeorarse. El incumplimiento en el pago de las obligaciones laborales condujo a que la asociación sindical que abarca la mayor cantidad de trabajadores donde ellos deciden renunciar porque han suplido 14 meses del pago de la seguridad social de los trabajadores, y no hay empresa que soporte tantos meses sin recibir pagos; lo que motivó a que ellos notificaran al hospital acerca del requerimiento para el pago”, manifestó Julio Julio Peralta.

Se conoció además que la gota que rebosó la copa fue un acuerdo que no quedó ni siquiera en el papel, por lo que Aspesalud no tuvo otra opción que decidir retirarse por completo de la prestación de servicios al Rosario Pumarejo de López.

El San Andrés ‘sin pena ni gloria’

Germán Gallo

Luego que en junio de 2019 la Superintendencia Nacional de Salud anunciara la intervención forzosa para administrar, por el término de un año, al Hospital Regional San Andrés de Chiriguaná, la situación se extendió al punto que ya son 36 los meses que se cumplen con esta entidad hospitalaria sin control por parte de los mandatarios de la región; quienes han tenido que ver desde lejos como quitan y ponen gerentes ‘sin pena ni gloria’, al final no se ven resultados

¿y los reclamos a quién?

El más reciente cambio se dio semanas atrás con la llegada de Ricardo Ruíz Romero, quien es el nuevo agente especial interventor para el hospital Regional San Andrés de Chiriguaná, en remplazo de Germán Gallo, situación que causó sorpresa en la población del municipio, en especial del alcalde Carlos Iván Caamaño.

Según conoció este medio de comunicación, dentro de las principales razones por las que la SuperSalud decidió cambiar el gerente fue porque las irregularidades con las que Gallo recibió el hospital San Andrés, se mantenían, entre eso el pasivo que, en vez de disminuir, seguía creciendo.

Frente a esto, el alcalde del municipio requirió mayor información a la Superintendencia que confirmó lo dicho anteriormente, “la SuperSalud nos responde que internamente hicieron un comité, evaluaron todos los hospitales intervenidos y en este caso tomaron la decisión de cambiar el gerente, pero no dieron detalles, pero basándonos en lo que se dice en municipio, y es que en el primer año de intervención fue valiosa lográndose mejorar la infraestructura hospitalaria, gracias al trabajo mancomunado con el gobernador del Cesar”, dijo Caamaño Cuadro.

Quien por otro lado habló de los pasivos de esta empresa social del estado, “se venían propiciando unos desordenes administrativos y contractuales que dieron pie que a todo lo que se venía logrando se viniera abajo; cambios constantes de la planta médica debido al no pago oportunos de sueldos, a la fecha se deben entre cuatro y cinco meses, por otro lado, se les dio prioridad a unos contratos que no correspondían y no eran necesarios en medio de la pandemia”, dijo el alcalde.

La que le compite a la del Rosario

Fénix Barraza Cantillo

En el tercer lugar y haciéndole competencia a la gerente del hospital Rosario aparece Fénix Leonor Barraza, quien carga a cuestas el no pago de más de siete meses de salarios a los empleados del hospital San Juan Bosco, todo porque sería un títere más del alcalde Edulfo Villar Estrada, quien, junto a su principal alfil, el concejal Danilo Ospino, estarían haciendo fiesta con esta empresa social del estado.

Según conoció este medio de comunicación, por ahora el único pago a realizar serán las primas del mes de junio, obligación que no pueden evadir, mientras que el pago de los salarios de los meses que van del año sigue en espera. Por otro lado, y con la intención de esclareces diferentes irregularidades que hay al interior de este hospital, se supo que ante el San Juan Bosco fue presentado un derecho de petición para conocer detalles sobre la sala de parto, la contratación laboral y la hoja de vida de la gerente Fénix Leonor Barraza.

Vale la pena resañar que hay dudas sobre una posible experiencia laboral falsa por parte de la gerente, que de ser comprobada, se estaría incurriendo en el delito de falsedad en documento público.

No le han cortado la luz por misericordia

Al piso se fueron las propuestas del alcalde Alexander Quintero alrededor del Hospital Francisco Canossa, a través de las cuales afirmaba que rescataría el sistema de salud del municipio y la entidad prestadora del servicio; sin embargo, hoy los resultados son otros. A esta entidad hospitalaria llegó Milena Galán Estrada, psicóloga de profesión y quien como muchas que hay en el departamento está de figurín; toda vez que quien manda en cuerpo ajeno no es otro que el mandatario de los pelayenses.

Dentro de las primeras irregularidades que aparecen de este hospital se refleja en la falta de ambulancia para el traslado de pacientes que requieren una mejor atención médica, según se conoció con el único vehículo que cuentan presenta fallas y solo llega hasta Aguachica, por lo que para llevar a los usuarios hasta la capital vallenata se recurre a prestar el vehículo con hospitales cercanos.

Pero como si fuera poco, la tapa de la cajeta es el recibo de energía que a la fecha llega a los 730 millones de pesos, según indica el recibo desde junio de 2019 no se realiza un pago a este servicio, aprovechándose de la ley que prohíbe dejar sin servicios públicos a las entidades del estado.

La cereza del pastel es el fin con que tendrían al hospital Francisco Canossa y es que, aunque no presentan retrasos en la nómina de empleados, se conoció que sería la caja menor del alcalde, quien despacha la mayoría de veces desde este lugar, en vez de hacerlo desde el palacio municipal.

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