A menos de un mes que termine el 2022, se agita el sonajero político en la capital cesarense para lo que será el 2023, año en el que se definirá el tema de elecciones regionales en el país. Aterrizando en lo que es Valledupar, se dice que hay mucha mosca en el alambre; sin embargo, hoy tantean el terreno para determinar la forma de entrar al campo de batalla. Siete nombres, todos desde sectores diferentes, con ideales distintos, pero con un fin: la alcaldía de Valledupar, así se mueve hoy el panorama preelectoral en la capital del Cesar.
Ernesto Orozco
El primero de ellos y que aspira ir por la revancha, es Ernesto Miguel Orozco Durán, goza de experiencia y capacidad. Su fortaleza es su carácter amigable, una historia de servicio a la comunidad y una vida de trabajo en la que ha dejado huellas de crecimiento para multitudes que hoy lo respaldan. Esta sería su segunda candidatura. Cabe resaltar que tiene un profundo conocimiento de las problemáticas de la ciudad y sus posibles soluciones.
Ernesto Orozco es Administrador de Empresas especialista en finanzas, Gerencia Pública, Gerencia en instituciones de salud, Master of Business Administration (M.B.A.) Business Administration and General Management, fue director de Comfacesar por más de 15 años.
Frente a sus intenciones de aspirar al primer cargo de la ciudad, La Calle habló con el candidato y estas son algunas de sus apreciaciones. “La ciudad vive su peor crisis de los últimos 30 años, y esa condición lógicamente demanda un amplio trabajo. Para que Valledupar salga a flote debemos hacer una gran alianza que comprometa a todos los sectores sociales, trabajando cogidos de la mano imprimiendo liderazgo desde la administración pública municipal, creemos que con esa alianza podemos de verdad, reducir el desempleo; mejorar los servicios públicos, y recuperar la seguridad.
Gonzalo Arzuza
El nombre de Gonzalo Arzuza también suena entre la baraja de posibilidades, es un valduparense de 51 años que desde muy temprana edad se enfocó en su formación académica. Estudió de primero a tercero en el Colegio Ateneo del Rosario y de tercero hasta el bachillerato en el colegio Bilingüe. Por la necesidad de crecer académicamente se trasladó a Barranquilla donde se graduó de Abogado en la Universidad Simón Bolívar. Más adelante se especializó en Gerencia, Gobierno y Administración Pública.
Durante su actividad profesional ha desarrollado varias actividades con resultados altamente positivos en el sector privado y como funcionario público. En ese camino del servicio público, tuvo la oportunidad de representar a los vallenatos en el Concejo hace varios años, donde realizó diversas acciones en beneficio de la ciudad y sus habitantes.
“En mi actividad política siempre he sido un dirigente activo, con voz y voto, me he caracterizado por ser un líder con independencia y de convicciones fuertes. Fui en su momento integrante del Partido Liberal, además de secretario general de esa colectividad en el departamento y aspirante a la Asamblea del Cesar”, relató Arzuza.
En el sector público se desempeñó como secretario de gobierno de Valledupar desde donde logró conocer a profundidad las problemáticas que viven cada uno de los vallenatos y también recorrer todos los rincones de la ciudad, sus corregimientos y veredas. “Siento que me he preparado y he vivido en persona muchos de los desafíos que tenemos como ciudad. Por eso quiero ser alcalde de Valledupar para recuperar el rumbo de nuestra ciudad, que nuestra gente de verdad viva mejor, que tener empleo no sea un dolor de cabeza y que seamos una ciudad de oportunidades, en la que todos tengamos la posibilidad de avanzar y aportar a la construcción de una mejor sociedad”, dijo.
Alaín Jiménez Fadul
Es un vallenato de 49 años, médico y cirujano, gerente de salud pública, participó en la formulación del modelo de salud de la Bogotá Humana, durante el gobierno de Gustavo Petro se desempeñó como Gerente General de Capital Salud EPS, docente universitario de pregrado y postgrados en la Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá, actualmente docente ocasional de postgrados en la Universidad Popular del Cesar, activista ambiental y sanitario, miembro de la Asociación Colombiana de Salud Pública, fundador de la Alianza Contra el Fracking en la Sierra Nevada de Santa Marta, coautor del proyecto de Ley que busca prohibir el Fracking en Colombia, miembro de Colombia Libre de Fracking y del Foro Ambiental del Cesar, desde donde ha participado en la defensa del cerro Minakalwa (cerro cicolac), del río Guatapurí y el saneamiento ambiental del municipio, miembro del Pacto Nacional por la Salud y la Vida, una plataforma conformada por salubristas, docentes, académicos y activistas del sector salud, desde donde se viene trabajando en la reforma integral al sistema de salud colombiano.
Es el presidente del Polo Democrático Alternativo en el Cesar, miembro del Ejecutivo Departamental del Pacto Histórico, excandidato a la alcaldía de Valledupar en el 2019, en las pasadas elecciones congresionales ocupó la coordinación política de la campaña del Pacto Histórico en Valledupar. Su plataforma política se sostiene en una concepción humanista y naturalista de la gestión pública, su propuesta a la alcaldía se enfoca en impulsar un cambio en la relación del ciudadano con el estado, donde la educación, la cultura y el deporte sean los ejes de la transformación social.
“Un Valledupar seguro, ordenado, con movilidad sostenible, con empleo, prospero, desarrollo económico sostenible, integrado comercialmente con nuestros vecinos, el caribe y Centroamérica, fortaleciendo el área metropolitana y aprovechando la ventaja competitiva que ofrece nuestra posición geoestratégica y vocación territorial”, dijo.
Álvaro Ernesto Portilla Molina
En un municipio que clama por un cambio que permita que todos los vallenatos se sientan representados, con oportunidades para que todos los sectores tengan participación en una nueva construcción social, el médico Álvaro Ernesto Portilla Molina se perfila como la opción alternativa.
Es especialista en ortopedia, traumatología, microcirugía, cirugía reconstructiva y sub especialización en cirugía de mano. Tiene 59 años, y ha dedicado varios de ellos de manera incansable para ayudar a las comunidades necesitadas de la capital cesarense a través campañas sociales, y su gran pasión por el deporte y la cultura, de las que ha sido un asiduo promotor.
Hace más de 25 años Portilla se radicó en Valledupar con el fin de colocar su vocación y servicios médico-especializados a favor de la comunidad local y regional. Sus extensos estudios en el área de la salud entre Colombia y diferentes países de Europa, le permitió adquirir una sólida formación académica, cultural y humanística, que, sumado a su vocación social, lo llevaron a fundar en 1998 la Clínica Erasmo de Valledupar, siendo pioneros en la Región Caribe en la realización de las más complejas cirugías de Traumatología y Cirugía reconstructiva, con la que, en más de 23 años de le ha servicio y podido realizar una labor reconocida por la gente.
Su experiencia y trayectoria lo hacen, además de médico especialista, un gran activista político que sin temor alguno ha denunciado hechos de corrupción en la red hospitalaria del Cesar, en el sistema de salud colombiano y las nefastas reformas del gobierno nacional.
La desigualdad en la que se encuentra Colombia y los valores cívicos inculcados en su familia, lo movieron a alzar la voz y tomar acciones para generar un cambio en la sociedad. Por ello, con mucha determinación, busca asumir el gran reto de liderar a los vallenatos en la construcción de un territorio moderno, justo y con una democracia real.
Lina de armas
La única candidata mujer que al parecer se le medirá al reto de ir a las urnas por la alcaldía de Valledupar, es Lina de Armas, quien motivada por su don de servicio contempla postular su nombre por segunda vez al primer cargo de la ciudad. Su más reciente paso por el sector publico lo hizo como secretaría de salud, desde donde afirma conoció de cerca las necesidades de la comunidad.
“La política como acto de servir me ha motivado toda la vida y este trabajo que llevé por más de dos años en contacto permanente con las bases populares me permitió conocer de viva voz los problemas de la ciudad, y que la gente hoy quiera que yo postule mi nombre a la alcaldía como una persona que puede liderar los procesos y enfrentar esta transformación social que necesitamos y estamos anhelando, que le va a dar un vuelco real a la ciudad”, precisó.
De Armas le apunta con su precandidatura poder llegar al palacio municipal y trabajar tres aspectos de manera prioritaria, como fortalecer el sector cultural, tener una ciudad limpia, verde y organizada y, por último, fortalecer la calidad educativa, potencializando en el aula de clases el emprendimiento y la investigación.
Es de resaltar que Lina de Armas, suena como la posibilidad del Pacto Histórico para las elecciones de octubre de 2023, aunque ella afirma ser una precandidata independiente, que no carga a cuestas investigaciones ni tacha en su hoja de vida.
El plus de Lina de Armas es ser hasta hoy la única precandidata mujer.
Jorge Luis Arzuaga
Dos corporados buscarán saltar del Concejo de Valledupar al despacho, el primero de ellos es Jorge Luis Arzuaga Martínez, es abogado egresado de la Universidad de La Costa, especializado en (I) derecho penal y criminología (II) derecho comercial (III) responsabilidad y daño resarcible. Actualmente cursa un master en negocios inteligentes. Ha fungido como abogado litigante con 15 años de experiencia, docente universitario, exdirector del Ministerio de Trabajo Dirección Territorial Cesar y en la vigencia es concejal del municipio de Valledupar 2020-2023 avalado por el partido Alianza Verde.
En el Concejo de Valledupar se ha destacado por sus pronunciamientos en defensa del medio ambiente con debate políticos sobre los vertederos transitorios urbano fijado por el actual gobierno municipal. Igualmente ha sido crítico de la construcción del ecoparque Rio Guatapurí por la afectación en la cuenca y flora y fauna del entorno ecológico. Levantó la voz en contra de la instalación del parque taller del norte del SETP por afectar el urbanismo del sector y aumentar el riego de accidentalidad y contaminación del medio ambiente. Durante el año 2020 lideró debate de control político para revisar las actuaciones de la administración municipal frente a las recuperaciones del Río Cesar con ocasión de la extracción indiscriminada de material de arrastre en el corregimiento de Guacoche y Guacochito, entre otras cosas.
Sus planteamientos sobre la ciudad que debe ser Valledupar indica que la apuesta debe estar mirando hacia cuatro destinos: (I) promoción y financiación del emprendimiento, (II) hacer de Valledupar una gran industria de producción alimentaria, (III) explotar la cultura para promocionar el turismo, (IV) educación para la formación de conocimiento nuevo que promueva la investigación e innovación.
Luis Fernando Quintero
El segundo de ellos es Luis Fernando Quintero Calderón, es abogado de profesión, egresado de la Universidad Santo Tomás, especialista en Derecho Administrativo de la Universidad Sergio Arboleda y actualmente candidato a magíster en Análisis y Gestión del Territorio: Planificación, Gobernanza y Liderazgo Territorial.
En su experiencia como profesional cuenta con más de 10 años en el sector público; además ha trabajado en la Superintendencia de Notariado y Registro; INCODER y Superintendencia de Puertos y Transporte. Actualmente se desempeña como concejal de Valledupar, donde se ha destacado por su templanza, rectitud e independencia a la hora de tomar decisiones. En ese sentido; creó la Comisión de Equidad de Género y proyectos de acuerdo como la eliminación de los eslóganes institucionales, las transmisiones de los debates en vivo para que la ciudadanía pudiera escuchar las sesiones de la corporación.
También apoyó la creación de la Secretaría de Desarrollo, Medio Ambiente y Turismo; asimismo impulsó la inclusión en el plan de desarrollo el Samart City o ciudades inteligentes con el objetivo de aprovechar las TIC (tecnologías de la información y la comunicación) para lograr la máxima eficiencia, siempre a disposición de los ciudadanos.
Respaldó la construcción de la villa Bolivariana y gestionó la construcción de la nueva sede de Defensoría del Pueblo, entre otras gestiones. Su liderazgo, don de servicio, humildad y gran corazón, lo convierten en una persona cercana a la gente.









