Ser diputado de la Asamblea Departamental del Cesar no es sólo cumplir con las sesiones de los períodos ordinarios o las sesiones extraordinarias, convocadas por la administración departamental; precisamente, al momento de hacer un balance sobre los resultados de sus deberes de cada uno de los once diputados de esta sección del país, podría decirse que hay una especie de saldo en rojo en tres honorables corporados. En la mayoría de los casos, sus funciones se han limitado a ser sólo unos ‘convidados de piedra’ de la Administración Departamental para expedir, interpretar, reformar y derogar ordenanzas en los asuntos de su competencia, de acuerdo al interés de la mandataria cesarense y utilizar su herramienta de control político únicamente como un ‘saludo a la bandera’ para exonerar a funcionarios de la Gobernación o de los institutos descentralizados, en el ejercicio de sus funciones.
Jorge Pana Ramos solo pupitrea para aprobar
Los diputados han citado a funcionarios de la Gobernación y de organismos descentralizados para lo que llaman ‘control político’; no obstante, hay que decir que el diputado Jorge Pana se ha limitado a escuchar las respuestas al cuestionario por parte del funcionario citado. Y ya. No controvierte, no sugiere, sólo asiente. Una herramienta fundamental del control político es la posibilidad de ejercer sobre el funcionario la moción de censura; es decir, que la Asamblea determine que el citado no desempeña bien sus funciones, por las circunstancias que fueran, y, por tanto, se tiene que ir del cargo que ocupa. ¿Son tan excelentes los secretarios del despacho departamental o los directores o gerentes de organismos descentralizados que ninguno mereció, en este 2025, un voto negativo de parte del diputado Pana Ramos para que el funcionario público dejara de ejercer sus funciones?
“Es posible que no haya podido superar aún el paso de una corporación municipal a una departamental; es decir, parece que aún está pagando la novatada de pasar del Concejo de Valledupar a la Asamblea del Cesar”, dijo una de las fuentes que consultó el Semanario La Calle.
María Cecilia Mesa no ha podido igualar a quien reemplazó
El martes 1 de abril, María Cecilia Mesa Ochoa tomó posesión como diputada del Cesar en un acto con bombos y platillos, que contó con la presencia de familiares, amigos y actores políticos del departamento. ‘La Chechi’ Mesa, como es conocida popularmente, asumió el cargo en reemplazo de Raúl Romero, del partido Cambio Radical, cuya elección fue anulada por el Consejo de Estado; no obstante, los expertos en política cesarense dicen que Mesa Ochoa no ha podido ni siquiera igualar a Raúl Romero, quien, no obstante hacer parte de la coalición de gobierno, no ‘tragaba entero’ y discutía lo que tenía que criticar; ‘La Chechi’, en cambio, al igual que su compañero Pana, sólo asiente y aprueba a pupitrazo lo que llega de Gobernación.
Una de las ‘metidas de pata’ más monumentales, en estos escasos ocho meses que lleva, fue mostrar su desconocimiento absoluto sobre los procedimientos de grandes obras en el Cesar. Resulta que la administración en cabeza de la gobernadora Elvia Milena Sanjuán está construyendo el ambicioso Anillo Vial Circunvalar de Occidente y, en un punto de la ciudad, esta importante vía debe empalmar con la Avenida Sierra Nevada; no obstante, dos barrios estaban atravesados en un punto crucial del empalme: La Roca del Valle y Nuevo Amanecer. Los habitantes de estos dos sectores denunciaron ante La Calle lo que consideraban una improvisación en la ejecución de este proyecto que nunca fue socializado con ellos y que se enteraron cuando ya tenían las obras en sus narices: “Entonces, llegaron a ofrecernos una miserableza por nuestras casas y con amenazas de expropiación”. En un debate de control político en la Asamblea, sobre este caso específico, ‘La Chechi’ Mesa exoneró a los culpables de la improvisación (el equipo de la gobernación) y culpó a la alcaldía de Valledupar, que no es ejecutora de la obra.
La oposición arrodillada de Ronalt Castilla
El pasado noviembre, hizo un año que se dio la sorpresiva declaratoria de oposición del diputado Ronalt Arturo Castilla Brochel, lo que causó suspicacias, pues, a lo largo del período de sesiones de 2024 al corporado Castilla no se le conoció una actitud de oposición al gobierno departamental, encabezado por Elvia Milena Sanjuán; en realidad, entre los asistentes ese a la Duma departamental ese 25 de noviembre del año pasado, corrió el rumor de que Ronald Castilla se declaró opositor para poder acceder al cargo de Segundo Vicepresidente de la Asamblea, en la Mesa Directiva del período 2025, que fue elegida en esa misma sesión, cargo que dejaba Claudia Margarita Zuleta Murgas, quien no había dejado ningún resquicio de duda de su oposición a la actual administración cesarense. “Vamos a tener la firmeza y la tranquilidad para apoyar lo que consideremos en beneficio del pueblo cesarense, que reclama a gritos muchas acciones de nuestra parte para poder hacer posible el desarrollo”, respondió Ronalt Castilla las críticas.
Y ya terminado 2025, lo cierto es que el declarado opositor Castilla Brochero no hizo tal oposición para la que fue elegido Segundo Vicepresidente: se limitó a un soterrado apoyo a las iniciativas de la administración departamental, que no se le criticara si hubiese aceptado públicamente ser de la coalición oficial y no un opositor de papel y un gobiernista en la práctica.

