Un nuevo escándalo adorna la investidura de alcalde Luis Peñaloza Fuentes, quien es acusado de cobrar coimas a los contratistas de Codazzi para poder hacer los pagos correspondientes de las obras que se realizan en el municipio. Por esta razón le instauraron una denuncia penal en la Fiscalía 12 de Valledupar desde junio de este año.
Todo empezó en enero de 2016, cuando el entonces alcalde ‘Luchito’ Peñaloza se posesionaba como el nuevo alcalde de Codazzi, para ese entonces, según la denuncia dada a conocer, entre las primeras acciones que hizo fue llamar a ‘pullengue’ a los contratistas que tenían obras en el municipio para estipularles el pago de la ‘la vacuna’, toda vez que él era ahora el mandatario y también quería de la torta, a lo que todos habrían accedido, excepto uno se cansó en el camino.
Otoniel Ariño Urbina logró ser el contratista de dos importantes obras del municipio, como lo son: el contrato OP-002-2015, de fecha 22 de abril de 2015, cuyo objeto fue la remodelación y construcción del centro cultural polivalente, por valor inicial de $2.500 millones, contrato que tuvo una adición posterior de $500 millones, y el contrato número OP-010-2015 para la adecuación y construcción del parque del barrio Martínez Barbosa, por valor de $2.239 millones, a través de un consorcio integrado por él y por Nurys del Socorro Gil Quintero, proyectos que se ganó en el año 2015 siendo Efraín Quintero Mendoza el alcalde; sin embargo, en el año 2017, las obras fueron suspendidas, esto por un término de dos años.
Lo que este contratista no sabía es que por no ceder siempre a las pretensiones del alcalde terminaría en problemas judiciales con este. Según Ariño Urbina, el terminó en negocios con el alcalde Peñaloza porque para ese entonces él aún tenía mil millones de pesos en Hacienda y las obras iban en marcha, y pese a que el burgomaestre le habría pedido el 15% de dicho monto, acordaron el 10, es decir cien millones de pesos, suma que terminó duplicándose.
Lo que rebosó la copa
Según cuenta el contratista, ese dinero se lo dio al hermano del alcalde, José Luis Peñaloza, pero ‘Luchito’ no se calmó, sino que siguió pidiéndole, en una segunda oportunidad le dio 40 millones, mientras que en otra oportunidad solicitó otros 60, lo peor del caso es que para estos pagos el mandatario colocaba a disposición a su gente cercana, como el caso de ‘Bairon Caballero’, quien es conocido como uno de sus ‘calanchines’.
Tiempo después, según denunció Ariño Urbina, el alcalde le suspendió las obras por 15 y 25 meses, una por problemas de conexiones eléctricas y la otra porque requería de la adhesión presupuestal de 500 millones de pesos. En esta última según cuenta el contratista, ‘Luchito’ terminó adicionando luego que el DNP le suspendiera los giros por concepto de regalías, toda vez que la obra de construcción del parque del barrio Martínez Barbosa se debía terminar sí o sí.
De esta adhesión que según se conoció, hizo de un empréstito que le aprobó la corporación, el alcalde le pidió una tajada a Ariño Urbina. “Él me pidió 80 millones de pesos, pero terminamos negociando en 60”, dijo Otoniel Ariño.
Eso fue poco para lo que se presentó después de todo, toda vez que según esta establecido cuando los recursos son de anticipación, estos deben ir a fiducia, pero en este caso el mandatario no quería someterse a esto. “Él me dijo que esos recursos no iban a ir a una fiducia, que me iba a girar directamente pero que le hiciera una cesión de pago a Bairon Caballero para girarnos a los dos”.
Para ese entonces ya el contratista le había dado 200 millones de pesos al alcalde, quien luego le pidió cien millones prestados, este se negó y por ende se ‘reventaron’. “Me contacta el señor Bairon Caballero y me pregunta cómo estaba la situación, yo le dije que necesitaba que me pagara y él me dice que cuanto le ofrezco, yo le dije que no tenía para darle”, cuenta el contratista.
Quien además dijo que otro día este llegó y le dijo que si tenía todo listo le pagaba ya y él cedió. La suma que le debían era de 100 millones de pesos. Para tratar este tema Ariño se reunió con el alcalde y el secretario de Hacienda en el despacho, ahí el mandatario organizó el pago de los recursos utilizándolo de cuentas que no debía, es decir esta plata debía salir de los recursos de Regalías, los cuales estaban suspendidos, y ‘Luchito’ propuso hacer un trueque, el cual por supuesto se hizo sin problema alguno.

“Los giros de los recursos de regalías de esa obra estaban suspendidos, entonces él me dice que como estaba necesitando la plata la tomaría de otra fuente y pagaba, y que cuando hicieran el levantamiento la devolvía, y efectivamente así lo hizo”, dijo el contratista.
Lo hecho por el alcalde es otra flagrante violación a la Ley, y se conoce como destinación oficial diferente y se corrobora con el audio que presentó el contratista como prueba en el que el mandatario dice que, “se puede hacer una vuelta ahí… ¿vas a colaborar con la vuelta?… ¿Cómo la hacemos?, organizamos el acta, pero no la pagamos por regalías, sino por otro rubro y cuando levanten la suspensión hacemos el cambio”, dice el alcalde en el audio.
Conversación entre el alcalde Luis Peñaloza y Otoniel Ariño.
Posterior a esto, el alcalde le vuelve a preguntar “¿vamos a hacer la vuelta?, y el contratista le responde sí, ¿qué hay que hacer?, y el alcalde le dice “dame 50 barras ahí. Vienes el lunes para cuadrar una vuelta… y le dice al secretario de Hacienda, proyecta el acta de liquidación, yo te giro los 50 a ti y le haces la vaina a Bairon por los 50”, se le escucha decir al alcalde.
Los pagos se terminaron haciendo el 7 de diciembre, mientras que el 21 de ese mismo mes se levantó la suspensión de los giros de regalías y el 24 fueron devueltos los recursos que se tomaron de otra fuente desde las cuentas de regalías.
Los delitos de Luchito
Esta situación que al parecer ha sido cotidiana en este municipio donde el alcalde les pide a los contratistas ‘sin pena ni gloria’, fue denunciada por el contratista Otoniel Ariño ante la Fiscalía 12 Seccional en junio de este año, sin embargo, frente a eso no ha habido respuesta.
Según el abogado del contratista, Frank Mosquera, los delitos en los que presuntamente el alcalde Luis Peñaloza habría incurrido al pedir dinero a contratistas de obras públicas del municipio son, “el delito de concusión, falsedad ideológica y falsedad en material de documento público”, dijo.
Cabe resaltar que, como Otoniel, el señor Alfonso Fragozo también demandó al alcalde, este en la Fiscalía 26 seccional de Codazzi en el año 2016, toda vez que a su llegada como mandatario lo sacó del matadero, donde él tenía contrato. Sin embargo, de esto nada ha ocurrido a la fecha.




