María Corina Machado abandonó Venezuela a bordo de una embarcación con destino a Curazao, según reveló The Wall Street Journal. La salida, ejecutada bajo estricta confidencialidad por su equipo, buscó proteger su integridad ante el alto riesgo de detención que enfrentaba. La dirigente permanecía en la clandestinidad tras una ola de arrestos contra figuras de la oposición y luego de su inhabilitación para participar en las elecciones presidenciales de 2024.
Pese a no poder asistir a la ceremonia en Oslo, donde su hija Ana Corina Sosa recibió el Premio Nobel de la Paz en su nombre, Machado confirmó que ya está en proceso de trasladarse a Noruega. La secretaria del comité del Nobel aseguró que la líder opositora se encuentra en buen estado de salud, aunque calificó su desplazamiento como “un viaje en una situación de peligro extremo”.
Su salida del país representa un momento decisivo para la política venezolana. Mientras sectores opositores temen que su ausencia afecte su influencia dentro del país, el Gobierno ya la ha señalado públicamente como “fugitiva”, aumentando la tensión en el panorama político nacional.

