
En el ecosistema empresarial colombiano, la rendición de cuentas suele percibirse como un trámite frío; una obligación legal que muchas entidades cumplen por inercia. Sin embargo, en la Cámara de Comercio de Valledupar (CCV), este ejercicio ha dejado de ser una formalidad para convertirse en un pilar estratégico, impulsado por una visión clara: la confianza no se exige, se construye con datos abiertos.
Este cambio de paradigma tiene un nombre propio: José Luis Urón Márquez. Bajo su presidencia ejecutiva, la Cámara ha adoptado un liderazgo que prioriza la transparencia institucional como el activo más valioso de la entidad. Para Urón Márquez, rendir cuentas no es solo mostrar qué se hizo, sino someter el mecanismo interno de la Cámara al escrutinio de sus verdaderos dueños: los comerciantes y la ciudadanía del Cesar.
«La transparencia es el cimiento de la seguridad jurídica y el desarrollo regional», ha sostenido el directivo, cuya gestión ha transformado las audiencias públicas en verdaderos espacios de diálogo, donde la CCV expone desde los estados financieros hasta el impacto real de sus proyectos. Así lo evidencia su informe de gestión 2025, en el que se reportan más de 2.600 personas capacitadas, cerca de 3.000 beneficiarios en programas de emprendimiento y acceso al conocimiento, más de 1.500 visitantes atendidos en iniciativas de promoción territorial y alrededor de 200 empresas acompañadas mediante asesorías especializadas, reflejando una gestión basada en resultados medibles y en la apertura institucional.
El liderazgo de Urón Márquez ha logrado que la rendición de cuentas en Valledupar sea un ejercicio de «puertas abiertas». No se trata de un monólogo de poder, sino de una invitación a que el empresario local se apropie de su institución. La información está sobre la mesa, disponible en plataformas digitales y lista para ser cuestionada, porque una gestión que no teme a la verdad es una gestión que fortalece el tejido empresarial.
En un contexto nacional donde la legitimidad institucional es un reto constante, la Cámara de Comercio de Valledupar, de la mano de su Presidente Ejecutivo, demuestra que la ética y la eficiencia no son opuestos, sino el único camino posible. La invitación queda abierta: la Cámara cumple y el Dr. Urón Márquez da la cara; ahora le corresponde a la ciudadanía participar activamente en esta cultura de transparencia total.

