NO BASTA LA ENTREGA DE LOS FUSILES, SE REQUIERE UN DESARME MENTAL DE LOS VIOLENTOS
Los colombianos influenciados por la gran prensa en los últimos días estuvimos muy concentrados en que la selección Colombia en su propósito de llegar a la final de la copa América centenaria, aspiración que desapareció con la derrota frente a chile; hecho que coincidía con el anuncio del silencio de las armas del gobierno colombiano con las farc en la habana; lastima el no haber disfrutado de 2 noticias positivas que tranquilicen el alma de nuestra amada Colombia quien sufre la guerra en toda su geografía y desde hace más de medio siglo.
Nuestro aporte a través de este medio es decirles a nuestros lectores que de manera serena y objetiva analicemos en familia, en tertulias de amigos la conveniencia de este hecho transcendental que por primera vez en muchos años ensaya la paz como un derecho natural y constitucional que tenemos los seres vivos; ¡claro¡ es apenas entendible que muchos conciudadanos miremos con moderado optimismo los resultados a corto, mediano y largo plazo; pero lo valioso aquí es Intentarlo y llenarse de ilusiones posibles que logren la corrección de orden político, social y económico que sufren millones de colombianos, con la aplicación de un esquema democrático, en las cuales se benefician pocos y se lesionan a las mayorías, lo que se traduce en estadísticas de constituirnos en uno de los países mas inequitativos del mundo.
No será fácil el proceso, de que es mejor vivir en paz que en guerra y en este transito bienvenida la oposición porque ella también tiene su valor en esta tarea que ha dejado tantas lagrimas, tantos huérfanos, tantas vidas, tantos lisiados, que en proporciones de sufrimiento como víctimas tienen aun más derechos que un grado menor hemos sufrido la violencia en este medio siglo.
Mi voto por la paz, porque creo que el estado colombiano a través de una política transparente reduciendo la alta corrupción, revisando inmensos privilegios nacionales, regionales y locales podría dar el gran salto modelo en América de una salud pública optima, de una educación de calidad y barata para todos, de una justicia realmente pronta y eficiente; de un campo altamente productivo; de un medio ambiente realmente protegido; y en fin de un país que del sueño y sin mucho sacrificio se desarrolle bajo un capitalismo para estos tiempos.
Nada de lo anterior escuche en los anuncios del gobierno y de la guerrilla de las farc, y nada más dañino para esta guerra que al parecer termina que no plantear como subsanar el origen de la violencia y como superarlos, porque ese es el argumento que el pueblo colombiano quiere oír y que se traduzca en realidad; como sería el caso de reformar el sistema electoral hoy privatizado, obsoleto y picaron. Solo así esto tiene futuro; y no lanzar en las primeras de cambio que solo fue un negocio que solo beneficia a una organización de armas que disfrutaría ahora de mieles y el gobierno colgándose el premio de haber desarmado de los fusiles a los primeros.
El desarme tiene que ser integral, y por eso digo que no es suficiente la entrega física de todos los calibres, y demás elementos que han producido la muerte de tanta gente; sino que se requiere de lo más importante de un desarme mental de quienes tienen años de estar formados y preparados para saltar caminos, veredas y ciudades.
Este desarme debe llegar al oído de quienes saquean lo público, que cesen ya de enriquecerse en nombre de la pobreza y ahora aspiren serlo a nombre de la paz.




