Miguel Durán quedó obsoleto en la política y… bueno, ahí llegó a una campaña y lo pusieron a vender chance, pero ‘ni pa’ eso ha dado chicle’, no da resultado y no entrega cuenta del billete.
Les cuento: primero llegó a comprar los concejales de La Jagua de Ibirico y le hicieron conejo porque parece que no entregó la plata que querían.
Ahora el cuento es con el alcalde de Curumaní. Se sentó con él, hablaron, supuestamente hicieron acuerdos y ¡ZAZ!, vuelven y se la hacen, el Alcalde le juró que estaría de cabeza con Gumer, pero ahora se entregó de cuerpo completo al Mello.
Qué pasa veeee, ¿Se está quedando con la plata del chance?.




