La primera alcaldesa indígena de Albania impulsa un gobierno donde la cultura Wayúu, la transparencia y el agua son símbolos de dignidad, esperanza y cambio real.
En el corazón de La Guajira, donde el desierto conversa con el viento y las mochilas Wayúu cuentan historias de resistencia, una mujer decidió escribir una nueva página para su pueblo.
Su nombre es Nera Eloísa Robles Bonivento, la primera alcaldesa indígena de Albania, y su liderazgo se ha convertido en un faro para toda una región que llevaba años esperando un gobierno cercano, humano y transparente.
Desde que asumió su mandato (2024-2027), Nera ha demostrado que la política puede tener rostro femenino, voz indígena y corazón social. Su gestión no solo se enfoca en resolver las necesidades básicas, sino en devolverle a su pueblo el orgullo de ser Wayúu.
“Gobierno del pueblo y para el pueblo” — ese fue su juramento, y lo ha cumplido paso a paso, caminando junto a las comunidades, escuchando a los líderes, a las madres, a los jóvenes y a los abuelos que guardan la memoria ancestral de La Guajira.

El agua como símbolo de vida y dignidad
Uno de sus mayores logros ha sido llevar agua a los resguardos indígenas. En el Resguardo Cuatro de Noviembre, se inauguró un sistema de aprovechamiento de aguas subterráneas que hoy beneficia a más de 1.500 personas.
Por primera vez, las familias pueden contar con un recurso vital para el consumo, la producción agropecuaria y la vida digna.
“El agua es vida, y la vida también se defiende con gestión y transparencia”, ha dicho la alcaldesa.
Estufas ecoeficientes para cuidar el territorio
En alianza con Corpoguajira, se entregaron 199 estufas ecoeficientes en comunidades indígenas rurales, una acción ambiental y social que mejora la salud de las familias, reduce la tala y preserva el bosque seco tropical.
Son proyectos que combinan tecnología y sabiduría ancestral: menos humo, más aire limpio, más bienestar para las mujeres que día a día sostienen el fuego de la comunidad.

Cultura y raíces que florecen
Con apoyo del Fondo Mixto de La Guajira, Nera Robles ha impulsado programas para fortalecer la identidad cultural Wayúu.
La danza Yonna, los cantos ancestrales, las artesanías y la lengua materna volvieron a ocupar su lugar en los escenarios municipales.
“Queremos que nuestra lengua, nuestros bailes y nuestras tradiciones no se apaguen, sino que guíen el futuro”, expresó la mandataria durante la Semana de la Cultura Wayúu.
En su administración, la cultura no es un adorno: es política pública, es identidad, es desarrollo.
Nera Eloísa Robles Bonivento a visibilizado las prácticas, costumbres y tradiciones de la cultura Wayúu y sobre todo, reconocer la fuerza, la sabiduría y relevancia de aquellas mujeres que siguen trabajando por ser partícipes en la construcción del tejido social de los territorios y del país

Transparencia y lucha contra la corrupción
Al llegar a la Alcaldía, Nera Robles denunció presuntos desfalcos millonarios que comprometían los recursos del municipio. Su decisión valiente de poner la verdad sobre la mesa la convirtió en un símbolo de integridad.
Su gobierno apuesta por la transparencia, la rendición de cuentas y la confianza ciudadana, demostrando que la ética también es una forma de hacer justicia.
Tierra, vivienda y seguridad para todos
Gracias a los esfuerzos de su administración, familias de los barrios Villa One y Sergio Hernández recibieron títulos de propiedad, un avance fundamental hacia la formalización y la seguridad jurídica.
El liderazgo de Nera Robles no pasa desapercibido. Fue reconocida con el premio “Alcaldesa Solidaria e Incluyente de Colombia 2024”, otorgado por Inclusocial, como reconocimiento a su lucha contra la corrupción y su compromiso con las comunidades vulnerables.
En los sondeos regionales, su gestión tiene una aprobación ciudadana superior al 55 %, un respaldo que evidencia que la gente percibe resultados, empatía y cercanía.
Nera Robles Bonivento encarna el renacer de Albania. Es símbolo de resistencia, de gestión con propósito y de esperanza para las comunidades indígenas.
Bajo su mando, la palabra “gobernar” se escribe con valores ancestrales: respeto, justicia, equilibrio y amor por la tierra.
“Ser Wayúu no es una etiqueta, es una responsabilidad. Gobernar desde nuestras raíces significa servir con el alma”, dijo en un reciente encuentro con autoridades tradicionales.




