El relator especial de las Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas, Francisco Calí Tzay, emitió una alerta sobre la situación crítica que enfrentan los niños indígenas en el país luego de su visita en Colombia, donde inspeccionó los departamentos del Cesar, La Guajira, Cauca y el municipio de Leticia.
Durante su visita, confirmó el grave abandono estatal que afecta a las comunidades indígenas en estas regiones. Además, dio a conocer que existen casos de suicidio entre aquellos que buscan evitar el reclutamiento forzado por parte de grupos armados ilegales.
El relator denunció que incluso los niños más pequeños, de entre 6 y 8 años, son alejados de sus comunidades y luego retornados como informantes, lo que causa fracturas en el tejido social y perpetúa la segregación.
«Los testimonios de reclutamiento y desplazamiento forzado, suicidios, violencia sexual y discriminación en el acceso a la salud, la educación y la alimentación, son devastadores […] Lo que hacen (los grupos armados) es que los arrinconan (a los niños) a una situación de suicidio, porque ven solamente esta forma de liberarse.», aseguró el vocero de la ONU en Colombia, Francisco Calí.
Cabe destacar que; reclutar menores de 15 años constituye un crimen de guerra y viola los Protocolos adicionales a los Convenios de Ginebra, así como el Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño, que prohíbe la participación de menores de 18 años en conflictos armados.




