Unidos en una sola voz marcharon los municipios del sur del Cesar para decir no más a la violencia y pedir por fin la paz; esto como acto conmemorativo al Día Nacional de las Víctimas donde el epicentro del departamento fue el municipio de Pailitas.
Con presencia de cesarenses de Tamalameque, Pelaya y Curumaní el gobierno de Franco Ovalle realizó la marcha donde encendieron una luz por la paz, alzando sus esperanzas de que las víctimas de conflicto armado sean reparadas y esa época de violencia que asedió este sector del departamento.
“Gracias a los municipios de Pailitas, Pelaya, Curumaní, Tamalameque por este evento, ahora la apuesta que viene es mayor con Francisco Ovalle nuestro gobernador, la inversión real en estos municipios”, aseveró el asesor de paz del departamento, Carlos Javier Toro.
Algo que muchos esperaban y que fue el centro de atención en este día y que se posicionó como el mayor acto de paz y reconciliación, fue la marcha que juntos emprendieron el asesor de paz del departamento, Carlos Javier Toro, con el mandatario municipal de este municipio, Said Castro Cueto, quienes pese a la puja que vienen presentando por el presunto fraude electoral en el que al parecer incurrió el alcalde y fue demandado por Toro, dejaron sus diferencias atrás, lideraron la marcha y demostraron que las intenciones de lograr la paz en el departamento son verdaderas.

