El presidente Gustavo Petro rechazó este lunes las versiones que señalan presuntos vínculos entre integrantes de su gobierno y las disidencias de las extintas FARC comandadas por alias Calarcá. El mandatario calificó como “falsas” las supuestas alertas de inteligencia que mencionan al general retirado Juan Miguel Huertas y al agente Wilmar Mejía.
“Las versiones de informes sobre Huertas y Wimer son falsas. Pretenden purgar a quienes han contribuido a destapar corrupción dentro de las fuerzas militares”, afirmó Petro.
Las acusaciones surgieron tras la filtración de un correo de febrero de 2024 en el que alias Calarcá habría ordenado un encuentro con Huertas actual jefe del Comando de Personal del Ejército, a quien se le atribuye la idea de crear una empresa de seguridad fachada para facilitar la movilidad y el acceso a armamento legal de la estructura criminal. En la misma comunicación también se menciona a Mejía, cercano al presidente y hoy miembro de inteligencia.
Petro aseguró que su administración frenó múltiples operaciones irregulares relacionadas con permisos de seguridad que, según dijo, favorecían a organizaciones criminales. “Son miles de millones de pesos en sobornos que logramos detener”, manifestó.
El jefe de Estado pidió que todas las agencias de inteligencia revelen públicamente sus informes y advirtió que los vínculos ilegales dentro de la fuerza pública deben ser cortados sin excepción. “La contrainteligencia debe servir para detectar delitos, no para manipular políticamente la información”, puntualizó.



