Las últimas horas para el Instituto Colombiano del Bienestar Familiar (ICBF) sede La Guajira han sido bastantes convulsionados, esto porque además de la protesta que protagonizaron la mañana de ayer lunes los periodista de ese departamento frente al ICBF en Riohacha por falta de información, se suma la pésima noticia de que una menor de un año de nacida murió por desnutrición.
Según la información que se conoce al respecto, durante diez días la menor fue conectada a un respirador artificial y a una sonda mediante la cual se intentaba suministrarle los nutrientes, pero todos esos esfuerzos fueron en vano pues la menor murió la tarde de ayer en clínica Reina Catalina en Barranquilla. Al cierre de esta información el centro de salud y ICBF aún no se habían pronunciado.
La muerte de este menor cae como un ‘baldado de agua fría’ para las autoridades de La Guajira ya que en diciembre del año pasado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dictó medidas cautelares para proteger la vida de los niños wayuu de los municipios de Uribia, Manaure, Riohacha y Maicao, en La Guajira.
La CIDH dictó estas medidas precisamente buscando que no se presentaran más muertes de menores wayuu por desnutrición y la falta de acceso a agua potable. Justamente estas dos problemáticas son las que tienen en riesgo la salud de los menores en ese departamento y que le han causado la muerte a cerca de cuatro mil 770 niños de esa comunidad indígena en los últimos ocho años.
Por este caso, lo último que se supo es que la Superintendencia de Salud inició las investigaciones para establecer las circunstancias en las que falleció la niña wayuu de 11 meses quien padecía de desnutrición y cuyos síntomas eran: apariencia de delgadez extrema, deficiencia energética, acompañada de resultado de un déficit calórico total.

