El actual presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció su renuncia a la candidatura presidencial contra Donald Trump el pasado sábado 20 de julio.
«Aunque fue mi intención buscar la reelección, creo que es en el mejor interés de mi partido y del país renunciar (a la contienda) y enfocarme únicamente en cumplir mis tareas como presidente por el resto de mi mandato», dijo Biden en una carta publicada en la red social X.
Este retiro a la candidatura fue a causa de varias semanas de preocupación por la resistencia física y las capacidades mentales del presidente de 81 años, que hace un tiempo ha sido la inquietud de muchas personas por ser la mayor responsabilidad política desde que se postuló por primera vez a la presidencia.
El claro ejemplo de esto, fue una presentación que tuvo hace un mes aproximadamente, donde habló en voz baja, tenía una mirada vidriosa y en un momento perdió el hilo de sus pensamientos a mitad de la frase mientras su oponente disfrutaba de lo que estaba sucediendo.
Por otro lado, Biden estaba siendo presionado por el Partido Demócrata, ya que legisladores de este partido le pidieron públicamente que abandonara la carrera presidencial, con el tiempo mas demócratas hicieron público su deseo de que Biden abandonara la carrera.
«Al pasar la antorcha, aseguraría su legado como uno de los mayores líderes de nuestra nación y nos permitiría unirnos detrás de un candidato que pueda derrotar mejor a Donald Trump y salvaguardar el futuro de nuestra democracia», dijo Heinrich, el tercer senador que pidió al presiente abandonar la carrera.
En el debate de CNN Biden no tuvo el mejor rendimiento y él mismo reconoció de inmediato lo mal que estuvo su presentación.
“Ya no camino tan fácilmente como antes”, dijo Biden. “Ya no hablo con tanta fluidez como antes. Ya no debato tan bien como antes. Pero sé lo que sí sé: sé decir la verdad. Distingo el bien del mal. Sé cómo hacer este trabajo. Sé cómo hacer las cosas”.



