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Por qué El Molino es buen destino para disfrutar la belleza paisajística

La tierra que vio nacer a Beto Zabaleta, uno de los más grandes exponentes de la música vallenata, es un hermoso y acogedor pueblo, con muchos sitios turísticos para visitar; en realidad, cada una de sus calles, adornadas por frondosos árboles, son, de por sí, zonas para deleitarse.

Después de extasiar el alma recorriendo las calles, El Molino tiene otros espacios para pasar momentos agradables: el manantial de aguas cristalinas es un sitio de pagamento ancestral. También está la represa del río El Molino, que, en época de lluvias, tiene el agua turbia. Los kioskos tradicionales, que se hacen en la zona con palma amarga (también ancestral), es otra opción para disfrutar en familia. La iglesia de San Lucas, que es monumento nacional, La Piedra del Fogón, un poco más arriba, por la Serranía del Perijá, lleva ese nombre porque es una especie de hornilla y los antepasados cariachiles la utilizaban como fogón. Además, la Piedra de la Culebra y la Cruz Molinera, que es un lugar de peregrinación.

El Molino fue fundado en 1595 por el Español Pedro Beltrán Valdés. Fue corregimiento del municipio de Villanueva. Se erigió como municipio en 1989. Está localizado en el sur de La Guajira, sobre las llanuras centrales, entre la Serranía del Perijá y la Sierra Nevada de Santa Marta.

El clima de este hermoso municipio es cálido y seco, muy propio del Litoral Atlántico y del sur de La Guajira. Presenta un régimen de lluvias discontinuo, con meses más lluviosos en mayo y junio. Durante la época seca, se ven influenciados por los vientos alisios del noreste, mientras que en los períodos de lluvia pueden producirse granizadas perjudiciales para los cultivos.

Definitivamente, El Molino se encuentra rodeado de una exuberante vegetación y paisajes de gran belleza natural, que lo convierten en un lugar ideal para explorar y disfrutar de la naturaleza.

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