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¿Qué hay tras la quema de las Kankuruas en Pontón?

Hipótesis como ¿fue una acción perpetrada por integrantes de la misma comunidad indígena?, o, ¿lo hizo un grupo armado? Son las tantas preguntas que aún no tienen una respuesta oficial por parte de las autoridades civiles y las del Cabildo de la comunidad, al lugar de los hechos hizo presencia la Defensoría del Pueblo. 

El hecho se presentó a las 2:45 de la madrugada del domingo 12 de diciembre. Las dos kankurwas, que son casas sagradas para los pueblos indígenas de la Sierra Nevada, estaban ubicadas en jurisdicción del corregimiento Río Seco, que es conocido con el nombre Minakalwa.

El gobernador del pueblo kankuamo, Jaime Arias, expresó que las autoridades deben ser quienes determinen la identidad de los responsables de este hecho y hasta el momento no pueden decir si es alguien o algunos miembros de la misma comunidad o los hombres armados que en varias ocasiones fueron vistos en el territorio indígena amenazando a líderes y lideresas.

“No sabemos si son los que están relacionados con la alerta temprana”, manifestó Arias sobre el documento emitido por la Defensoría del Pueblo hace más de un mes y que el gobierno nacional ya inició las labores para mejorar la seguridad de la comunidad kankuama.

Entre tanto, el defensor del pueblo del Cesar, José Hernández, dijo: “Manifestar todo nuestro rechazo rotundo en nuestros espacios. Vemos que es un hecho premeditado, porque ese ataque es de manera reiterativa”.

En La Mina ya se había presentado otro hecho similar hace unos años, al igual del sector conocido como Pontón.

En la visita de la Defensoría del Pueblo, estos fueron los hallazgos encontrados

Aseguran, “acompañamos al pueblo Kankuamo ante las recientes vulneraciones de derechos de las que fue víctima la comunidad. Dos de sus casas ceremoniales, conocidas como Kankuruas, en el territorio de La Mina, norte de Valledupar, fueron atacadas por desconocidos”.

“Cabe anotar que no es la primera vez que se atenta contra estos espacios espirituales, pues en noviembre de 2020 fueron incendiadas las Kankuruas de la comunidad de Pontón, y en octubre de 2018 lo fue la de Atanquez. Las casas ceremoniales son el espacio para los ejercicios tradicionales, la reflexión, la trasmisión del pensamiento indígena y cultural del pueblo Kankuamo. Lo sucedido es una clara e inadmisible vulneración a sus derechos territoriales y a su identidad cultural”, afirman.

Por ultimo, manifestaron, “rechazamos estos hechos y reiteramos el llamado a las instituciones del Estado colombiano para que adelanten las investigaciones y se garantice a esta comunidad su derecho a la seguridad y a la integridad cultural, y activar la Alerta Temprana de inminencia 026 de 2021 para el resguardo Kankuamo”.

 

 

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