
En Alto del Tocuy hay una obra que no hace falta buscar en un expediente para saber que quedó a medias. Está dentro de la escuela, frente a los estudiantes y frente a una comunidad que todavía espera verla terminada.
El aula múltiple debía ser un espacio para los niños de esta zona rural de Becerril, pero varios años después de que comenzaron los trabajos permanece una estructura inconclusa y una pregunta: ¿qué pasó con la obra y con los recursos destinados para construirla?
El proyecto para construir el aula múltiple del Centro Educativo Estados Unidos, sede Escuela Nueva Alto del Tocuy, tenía un valor de $242.403.511. De acuerdo con la documentación suministrada por la Agencia de Renovación del Territorio, ART, alcanzó apenas un 26,08 % de avance físico.

El pueblo puso la voluntad; la obra puso el freno
José Torres, quien fue docente de la institución hasta 2024, conoció de cerca las condiciones de la sede.
Durante sus años allí encontró techos deteriorados, filtraciones y problemas en computadores, biblioteca, cocina, baños y energía solar. También explicó que algunos materiales eran gestionados por él mismo y que los habitantes de la vereda hacían aportes para mantener la escuela.
Cuando se habló de construir un aula múltiple, la expectativa fue diferente. Esta vez se trataba de una inversión pública que debía traducirse en una obra concreta.
“Para esa obra proyectaron como 300 millones y creo que no los dieron todo o no alcanzó”, recordó Torres.

Muchos en el contrato, pocos en la obra
El proyecto hacía parte de las iniciativas del Programa de Desarrollo con Enfoque Territorial, PDET, y estaba relacionado con el Fondo Colombia en Paz, creado para apoyar la implementación de iniciativas derivadas del Acuerdo de Paz.
En la documentación aparece el Consorcio CEG-OME, vinculado al contrato principal. Para el proyecto específico, la documentación estableció a la Junta de Acción Comunal de Alto del Tocuy como ejecutora.
El convenio para la obra fue suscrito en 2022 y los trabajos comenzaron en septiembre de ese año.
El contrato principal asociado a CEG-OME tuvo modificaciones, prórrogas y suspensiones. Finalmente, la ART informó que fue terminado anticipadamente el 18 de abril de 2024, luego de señalar incumplimientos que, según la entidad, afectaron la culminación de las obras. En Alto del Tocuy quedó una obra inconclusa.

Los millones se movieron. El aula, no
El proyecto estaba valorado en $242.403.511 y la ART reportó un avance físico de apenas 26,08 %. En la información suministrada también aparece un valor pagado al implementador de $36.677.329,80. En la observación correspondiente se indica que el Consorcio CEG-OME realizó un pago de $36.677.330 a la Junta de Acción Comunal.
La Junta era la organización definida como ejecutora. Sin embargo, ese registro no permite establecer por sí solo que los $36,6 millones correspondieran a todo el dinero utilizado ni explica qué ocurrió con los recursos restantes.
Ahí permanecen algunas preguntas abiertas: ¿qué recursos quedaron sin ejecutar?, ¿qué saldo quedó después de la terminación del contrato? y ¿cuánto hacía falta para terminar el aula?
Además, la ART reportó incumplimientos contractuales relacionados con CEG-OME. En uno de ellos se aplicó una penalidad de $73.456.949,36, que fue totalmente deducida. En otro proceso se estableció una penalidad de $460.134.330,76, de la cual se habían descontado $198.990.900,93.
Pero ninguna de esas cifras ha convertido la estructura de Alto del Tocuy en un aula.

Cuatro años después, el ladrillo sigue esperando
Hernando Castro, presidente de la Junta de Acción Comunal de Alto del Tocuy, ha seguido de cerca el proceso. La organización que preside figura en los documentos como ejecutora del proyecto.
Castro sostiene que la obra lleva aproximadamente cuatro años abandonada y que organismos de control han conocido la situación. Para él, el problema también afecta a una comunidad que durante años ha tenido que aportar para sostener su escuela.
“Necesitamos que el Estado no solamente escuche, sino que se haga responsable”, expresó.
El actual rector, Oscar Eduardo, también encontró una obra comenzada, pero sin concluir. La estructura sigue allí y la comunidad continúa esperando una solución.
Los documentos permiten reconstruir la historia: un proyecto valorado en $242,4 millones, un avance físico del 26,08 %, un pago registrado de $36,6 millones a la Junta de Acción Comunal y un contrato principal relacionado con CEG-OME terminado anticipadamente en 2024.
En Alto del Tocuy han pasado docentes, rectores y generaciones de estudiantes, pero la historia parece no cambiar. La comunidad siguió haciendo lo que pudo para mantener la escuela funcionando, mientras la obra quedó detenida frente a quienes todavía esperan verla terminada.
La pregunta sigue en pie: ¿cuánto tiempo más tendrá que esperar Alto del Tocuy para que una promesa de $242,4 millones deje de ser una estructura inconclusa y se convierta, finalmente, en el aula que les prometieron?

