Tras más de un mes desde el anuncio del Gobierno Nacional sobre la llegada de 40 carrotanques con agua a la alta Guajira para abastecer a sus habitantes, la realidad presenta un panorama desalentador.
Lo que se esperaba como un alivio para una región donde la escasez de agua es constante, según revela una investigación de la W Radio.
A pesar del anuncio inicial realizado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres Ungrd, en el que se prometía la distribución diaria de 500 mililitros de agua, la situación ha cambiado drásticamente. Los carrotanques permanecen inactivos, sin una fuente clara de abastecimiento y sin información sobre los combustibles necesarios para su operación.
Lo preocupante es que, además, no se cuenta con el personal capacitado para manejar estos vehículos. Aunque se había indicado que serían operados por miembros del Ejército, esta información fue desmentida por la propia entidad militar, alegando que solo brindaron el espacio para estacionarlos en la base militar de Uribia.
Ante esta falta de coordinación, la Ungrd se ha visto obligada a lanzar una convocatoria para reclutar conductores. Sin embargo, este retraso ha generado decepción entre los líderes indígenas de las comunidades de la alta Guajira, quienes esperaban con ilusión la llegada de estos vehículos como una solución a sus problemas de abastecimiento de agua.
La situación evidencia la necesidad urgente de una gestión más efectiva y coordinada por parte de las autoridades competentes para garantizar el acceso al agua, un recurso vital para la vida y el bienestar de los habitantes de la alta Guajira.

