En el Cesar, la Casa de Gobierno enfrenta un escenario electoral muy distinto al de 2022. Aquella vez, sus tres candidatos a la Cámara de Representante, José Eliécer Salazar, Carlos Felipe Quintero y Libardo Cruz, lograron imponerse con el respaldo del poder departamental y la movilización política que garantizó su triunfo. Hoy, sin embargo, la contienda es más competitiva: nuevos actores con peso político y respaldo nacional complican las posibilidades de que la coalición Monsalvo-Gnecco reproduzca los mismos resultados.
Los nuevos candidatos ungidos por la administración departamental, Carlos Gumersindo de la Peña, Mello Castro González y Kaleb Villalobos Brochel, enfrentan desafíos distintos. Gumer de la Peña cuenta con músculo financiero, pero enfrenta dudas sobre la lealtad de sus líderes locales. Kaleb Villalobos ha encontrado resistencia en la Corporación Autónoma Regional del Cesar, debilitando su base de apoyo en una entidad clave para su estrategia. Por su parte, Mello Castro aparece como el favorito de la coalición, respaldado por un partido de tradición y por líderes que parecen inclinarse a su favor, lo que lo sitúa como el candidato con mayores opciones para quedarse con la curul en disputa.
La llegada al poder del Pacto Histórico y el respaldo del Ejecutivo nacional generan un nuevo escenario político. El progresismo, que en 2022 carecía de un músculo financiero sólido, hoy cuenta con recursos y apoyo institucional para impulsar a sus candidatos, lo que reduce las posibilidades de los partidos tradicionales de conservar su influencia intacta. Analistas coinciden en que, de las cuatro curules territoriales del Cesar, tres ya tienen dueños prácticamente asegurados: Ape Cuello, Alexandra Pineda y Libardo Cruz. Esto deja un solo escaño disponible para los tres candidatos de la coalición Monsalvo-Gnecco.
Libardo Cruz, aunque sin el respaldo directo de la gobernación ni de sus antiguos socios, mantiene una posición sólida gracias a su trabajo legislativo, su cercanía con los líderes comunitarios y la popularidad de Ape Cuello. Esto confirma que su curul está prácticamente asegurada, dejando a la coalición Monsalvo-Gnecco con un escenario limitado.
Todo indica que la cuarta curul, en disputa entre Mello Castro, Gumer de la Peña y Kaleb Villalobos, probablemente será para Mello Castro. Su liderazgo consolidado, el apoyo tácito de la Casa de Gobierno y su trayectoria política le dan ventaja sobre los otros dos aspirantes. Para la coalición Monsalvo-Gnecco, esto representa un retroceso significativo: de contar con tres representantes en 2022, hoy podría quedarse con sólo uno, afectando su influencia en la Cámara de Representantes.




