El representante a la Cámara, Jorge ‘Yoyo’ Tovar, durante un debate de control político al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en La Guajira, expresó su preocupación por la falta de respuestas efectivas frente a la grave situación de desnutrición que afecta a niños y niñas indígenas en el departamento. Tovar hizo un llamado a la institución para que asuma un rol activo y brinde soluciones concretas, denunciando además presuntos casos de corrupción en la contratación.
«Una tierra herida que sigue perdiendo niños y niñas indígenas. Esto no puede seguir pasando, el ICBF debe dar soluciones concretas frente a las denuncias de corrupción en la contratación en La Guajira. Cada día que pasa son posibles vidas de niños que perdemos», escribió el congresista en sus redes sociales.
Durante su intervención, Tovar subrayó la necesidad de mayor transparencia y acción por parte de las autoridades para evitar que los recursos destinados a la atención de esta problemática sean desviados: “Voy a hablar en nombre de una tierra herida que sigue día a día enterrando niños guajiros, la gran mayoría por desnutrición. Aquí lo que no puede pasar, es que el instituto o el Estado colombiano esté destinando los recursos efectivamente para atender a los niños de La Guajira, pero que haya unos terceros que se la estén robando. Esos terceros tienen que responder; no podemos ser cómplices, ni por omisión ni por acción, de una tragedia humanitaria que estamos viviendo en nuestro departamento», enfatizó Tovar dirigiéndose a la Directora del ICBF.
La situación de desnutrición en La Guajira es alarmante. Entre enero y marzo de este año, el Instituto Nacional de Salud reportó 649 casos de desnutrición aguda, moderada y severa en menores de cinco años en el departamento, de los cuales el 84% corresponde a población indígena. En la misma línea, se registraron diez muertes por causas relacionadas con la desnutrición, dos de ellas confirmadas y ocho en estudio.
La intervención de Tovar resalta la urgencia de acciones efectivas para combatir una crisis humanitaria que sigue cobrando la vida de niños y niñas en una de las regiones más vulnerables del país.


