
La falta de agua potable afecta a familias y comerciantes de distintos sectores de Riohacha, mientras comunidades denuncian interrupciones prolongadas, facturación pese a la ausencia del servicio y escasa atención a las solicitudes de abastecimiento mediante carrotanques.
La falta de agua potable y la mala calidad de prestación de los servicios públicos en Riohacha, específicamente en la comuna 4, llevaron a que la Asamblea Departamental de La Guajira realizara una sesión de control político en este sector, donde la empresa Aqualia no asistió, como tampoco lo hizo la Alcaldía Municipal, Interaseo y Air-e.
El punto más álgido fue el tema de agua potable puesto que los ciudadanos aseguraron que, es una situación de calamidad no tener el vital líquido para las necesidades básicas de todo hogar.
Los reclamos no solo fueron de las familias sino también de los comerciantes, quienes indicaron que el servicio de acueducto y alcantarillado es pésimo. Incluso dueños de establecimientos comerciales se han visto obligados a cerrar los locales por la falta del suministro permanente.
La problemática no solo es en la comuna 4 donde convergen más de 10 barrios. Un habitante del sector Nuestra Señora de los Remedios, en la comuna 6, indicó que viven un verdadero abuso por parte de Aqualia. «Aunque lo pactado son 4 días de agua a la semana, durante años solo nos dieron entre a horas mensuales, un único turno de miércoles a las 10:00 p.m., a jueves a las 4:00 a.m., y hoy ni siquiera están enviando esas pocas horas de servicio».

Uno de los voceros de la comunidad por la crisis de agua que enfrentan es el diputado departamental, Daniel Ceballos, quien ha estado de cerca en las viviendas de los ciudadanos constatando que no hay servicio, pero sí una facturación con costos elevados.
«Se salió de control y los riohacheros estamos molestos. La Alcaldía y Aqualia no dieron la cara y seguiremos alzando la voz. El rechazo de la gente es total por el mal servicio de agua en el Distrito. Estamos reclamando un servicio digno, hay barrios donde no les llega el agua, que se exponen a la inseguridad, a problemas de salud, y conflictos sociales entre mismos miembros de la comunidad», expresó el representante de la duma departamental.
Este panorama es en todo el Distrito de Riohacha donde la ciudadanía pide de manera desesperada agua, si bien no hay el líquido en la tubería, al menos puedan tener una solución mediante el suministro de carro tanques, solicitud que tampoco es atendida.
Barrios como Majayura y Manantial de la comuna 4 dicen estar urgidos por agua, crisis que se ha agravado por la sequía y falta de lluvias en esta región con pocos afluentes hídricos.

Aqualia se defiende
La empresa Aqualia indicó a este medio de comunicación que la situación de abastecimiento que hoy se evidencia en la comuna cuatro no puede entenderse como un problema aislado de este sector, sino como parte de una situación estructural que afecta al sistema de acueducto de todo el Distrito de Riohacha.
La principal fuente de abastecimiento es el río Tapias, ubicado aproximadamente a 46 kilómetros del municipio. Desde allí se transporta el agua a través de una línea de conducción hasta las plantas de tratamiento, donde actualmente se pueden producir alrededor de 660 litros por segundo LPS. Sin embargo, durante los períodos críticos, a las redes de distribución del Distrito están llegando únicamente entre 250 y 300 LPS, lo que representa una reducción significativa del caudal disponible para atender a la población.
Una de las principales causas identificadas son las conexiones no autorizadas a lo largo de la línea de conducción, lo que genera pérdidas y disminuye el caudal que finalmente ingresa al sistema de distribución. Esta realidad se hace aún más crítica durante los periodos de sequía o ausencia de lluvias, cuando la disponibilidad de agua disminuye y aumenta la demanda en diferentes sectores.
Enfatizaron que actualmente, vienen trabajando de manera articulada con las diferentes dependencias de la Alcaldía para abordar esta situación. “Se han realizado censos, recorridos de campo, visitas técnicas y reuniones de concertación con comunidades y actores asentados en zonas aledañas a la línea de conducción, con el objetivo de conocer las necesidades existentes, identificar las situaciones que afectan el sistema y avanzar en alternativas que permitan recuperar caudales y mejorar el abastecimiento de la ciudad”, indicó la empresa.
Pocas esperanzas a corto plazo
En Riohacha el sistema estructural para el suministro de agua es de hace 30 años, cuando la población era menor que la actual. Una de las alternativas es el río Ranchería para abastecer a Riohacha, debido a las pocas fuentes hídricas, sin embargo, proyectos de esta magnitud requieren estudios técnicos, ambientales, sociales y financieros, además de la articulación entre diferentes niveles de gobierno.
Por eso, la solución requiere una visión de largo plazo y un esfuerzo conjunto entre el Distrito, el departamento y el Gobierno nacional, además de la participación de las autoridades ambientales y de las comunidades involucradas.
“Aqualia puede aportar desde su experiencia como operador y desde la gestión que realiza actualmente para optimizar y recuperar las fuentes existentes, pero garantizar el agua que Riohacha necesitará en las próximas décadas requiere decisiones de ciudad y de región”, puntualizó la entidad.

Fallo constitucional para garantizar el suministro de agua
Debido a que la falta de agua potable es en todo el departamento de La Guajira, recientemente la Corte Constitucional falló en medidas cautelares y urgentes para enfrentar la crisis especialmente en las comunidades wayuu.
Inicialmente hay que indicar que la decisión se basa en una reciente visita realizada por altos magistrados para evidenciar el cumplimiento de la Sentencia T-302 de 2017 que declaró el estado de cosas inconstitucional para el goce efectivo de los derechos fundamentales al agua potable, la alimentación, la seguridad alimentaria, la salud y la participación de la niñez del pueblo Wayuu en los municipios de Maicao, Manaure, Riohacha y Uribia.
Así las cosas, el fallo estableció que un plazo de 48 horas a partir del 2 de septiembre, el municipio de Uribia y la Empresa Departamental de Servicios Públicos Domiciliarios de La Guajira, ESEPGUA, debían implementar un esquema temporal de abastecimiento de agua apta para el consumo humano para la comunidad wayuu de Waimpiralein.
Dicho abastecimiento, que debe ser periódico, suficiente, accesible y verificable, debe darse a través de carrotanques a cargo del municipio y tanques de almacenamiento de la empresa de servicios públicos.
También ordenaron acciones al Ministerio de Vivienda, al municipio y ESEPGUA, el suministro de agua mediante carro tanques, cumpliendo especificaciones como escrito de calidad, limpieza, desinfección, mantenimiento y trazabilidad del agua, el carrotanque, los tanques de almacenamiento y el sistema de tratamiento o purificación.

