Samuel Arzuaga Robles, actual Rey Juvenil del Festival de la Leyenda Vallenata 2026 y oriundo de San Diego, se ha convertido en una de las nuevas promesas del acordeón y del folclor colombiano, tras conquistar uno de los títulos más importantes para las jóvenes generaciones dentro del certamen vallenato más prestigioso del país.
Su coronación en la categoría juvenil fue el resultado de un proceso marcado por la disciplina, la constancia y una preparación exigente, demostrando en cada presentación su talento, técnica y profundo respeto por la música tradicional vallenata.
Durante el concurso, Samuel vivió uno de los momentos más inesperados de su camino hacia la corona cuando surgió un contratiempo con uno de los instrumentos esenciales para su presentación.
“Uno de los momentos más curiosos que viví durante el concurso fue que mi cajero había encomendado que le llevaran la caja al lugar del evento, pero nunca llegó. Fue una situación bastante tensa porque ese instrumento era fundamental para la presentación. Al final, tuvimos que resolver rápidamente y conseguir una caja prestada. Fue muy preocupante en ese momento, pero es algo que nunca voy a olvidar”, relató el joven monarca.
A pesar de la dificultad, logró mantener la calma y responder con profesionalismo, consolidando una participación destacada en medio de una competencia de alto nivel.
Su preparación estuvo guiada por el Rey Vallenato 2005, Juan José Granados, quien desempeñó un papel fundamental en su formación musical y en el fortalecimiento de sus habilidades artísticas.
“Mi preparación fue junto al rey 2005 Juan José Granados, quien fue una pieza clave en todo este proceso. Fue una preparación muy productiva, llena de disciplina y constancia. Su experiencia y exigencia me ayudaron a crecer y llegar hasta Rey Juvenil 2026”, aseguró Samuel.
Más allá del escenario, su triunfo también estuvo acompañado de importantes sacrificios personales, incluyendo jornadas intensas de ensayo, enfoque absoluto y renuncias a espacios de descanso para perfeccionar cada detalle de su interpretación.
“Tuve que ser muy constante con mis ensayos, dejando de lado momentos de descanso o salidas para dedicarle tiempo a la música. Mantuve una rutina diaria de práctica, enfocándome en mejorar cada detalle y manteniéndome siempre enfocado en el objetivo. La disciplina, la paciencia y la constancia fueron claves para poder alcanzar este sueño”, expresó.
La historia de Samuel Arzuaga Robles refleja el compromiso de una nueva generación que mantiene viva la esencia del vallenato a través del estudio, la perseverancia y el amor por el folclor.
Hoy, el joven acordeonero de San Diego no solo ostenta la corona juvenil, sino que también representa el futuro del género, proyectándose como una de las figuras emergentes más importantes del vallenato y reafirmando que el Festival de la Leyenda Vallenata continúa siendo la gran vitrina para los nuevos talentos del acordeón colombiano.

