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Se están robando los niños y el ICBF ocupado en ‘contratitis’ 

En los últimos meses se han registrado algunos casos de desapariciones de niños que han provocado conmoción en el departamento del Cesar y en la región, debido a los testimonios de sus padres o familiares responsables de sus cuidados, quienes se muestran desesperados por los hechos a los que se han visto expuestos los menores.

El más reciente caso relacionado en la ciudad de Valledupar, salió a la luz pública  cuando hasta la Asamblea Departamental del Cesar llegó Yuli Vargas para denunciar la alarmante situación que estaba pasando con su hijo, quien según denunció, fue llevado hasta Bogotá para que ejerciera las labores de mendicidad.

En su relato, Vargas se refirió a que su hijo había sido víctima de rapto por parte de una red que engañaba a los niños entre 10 y 15 años que frecuentan el Balneario Hurtado de Valledupar, para llevárselos a la ciudad de Bogotá para pedir y trabajar en las calles.

Yuli Vargas

Yuli Vargas, quien trabaja como comerciante en la zona, durante su declaración en la Asamblea, afirmó que «es una situación preocupante y no solo me está pasando a mí sino a muchísimas madres, a muchas familias. En el Balneario Hurtado se ven cantidades de niños que se ponen a mendigar y a pedir».

Vargas dijo que su hijo desapareció el viernes 19 de julio alrededor de las 5:00 p.m. cuando alguien se lo llevó junto a otros tres niños bajo engaños. “Mi hijo se encuentra en la ciudad de Bogotá a raíz de que alguien lo conquistó en el Balneario Hurtado, diciéndole que allá iban a tener más posibilidades, se lo llevó junto a tres niños más, uno de ellos se quedó en medio de una carretera en Aguachica, debido a que no dió para montarse en una mula, y es un niño que tiene aproximadamente nueve años”, relató Yuli Vargas ante la Asamblea del Cesar.

El sábado 20 de Julio, desesperada por la desaparición de su hijo, Vargas acudió a la Policía, quienes le informaron que debían esperar 72 horas para reportarlo como desaparecido. Sin embargo, el domingo 21 de julio por la tarde, su hijo la llamó para informarle que estaba en Bogotá. «Mami, sé que me estás buscando, no te preocupes, yo estoy bien, ya tengo zapatos y ropa, estoy en Bogotá», así mismo agregó, «pagamos una semana de pieza donde nos dan un televisor y vamos a volver a pedir para la comida. Mami no te preocupes, que cuando yo haga bastante plata te voy a llevar». Así narró la mujer la conversación con su hijo.

Yuli Vargas reveló que es una situación alarmante, debido a que muchos niños y niñas se ven vulnerables y expuestos. “Estoy preocupada, porque esa gente vuelve a Valledupar, conquistan otros niños y nuevamente se los llevan, eso es tráfico, yo trabajo desde que tengo 14 años y ya voy a cumplir 40, y sí se ve prostitución, robo, todo con los niños, con los turistas, las niñas que llegan a pedir dinero de los barrios aledaños al río y yo no veo que nadie haga absolutamente nada por esta problematica que tenemos nosotros en el Balneario Hurtado”.

¿Y qué pasó con Joshuar?

Otro caso de desaparición que conmocionó  a la comunidad fue el de Jhosuar David Mejía Gil, un niño de cuatro años que vivía con sus abuelos y desapareció el pasado 12 de mayo en el barrio Nuevo Milenio. El menor estaba acompañado de su madre, Angélica María Gil Blanco, quien lo llevó a dar un paseo, pero el niño nunca regresó, la madre afirma que lo dejó en la esquina, mientras que los abuelos de Jhosuar sostienen que Angélica es la principal sospechosa del caso.

Dos meses después de la desaparición, el 12 de julio, Angélica Gil Blanco fue capturada en el barrio La Florida de La Paz, Cesar. La madre del menor es considerada la principal sospechosa, ya que se presume que se lo entregó a alguien por dinero.  El abuelo del niño le dijo a La Calle que: «La detuvieron porque ella no quiere decir nada, siempre es con el embuste de que lo dejó en la esquina». Angélica fue trasladada a la URI, donde quedó a disposición de un Fiscal para continuar con las investigaciones.

El comandante de la Policía Metropolitana, coronel Alex Durán, aseguró que la institución ha estado apoyando las diligencias que realiza la Fiscalía. «Estamos trabajando en coordinación con las autoridades y el Ejército Nacional para encontrar al menor», declaró Durán. Las autoridades han ofrecido una recompensa de 15 millones de pesos a quien brinde información sobre el paradero de Jhosuar David Mejía, con la esperanza de generar alguna pista que permita resolver el caso y traer de vuelta al niño.

Hoy se cumplen tres meses de la desaparición de Joshuar David, mientras la investigación avanza lentamente, los familiares del menor claman por una respuesta rápida y efectiva de las autoridades, pero lo que temen muchos es que el menor haya ido a parar a una red de traficantes de niños, entregado o ‘negociado’ por su propia madre.

Ante la falta de pronunciamiento por parte del ICBF, institución creada para velar por los derechos de los niños y que hasta el momento no se ha acercado ante los familiares para conocer el caso de Joshuar, el diputado del Cesar, Jesús Suárez, manifestó que: «Yo creo que le está dando la espalda precisamente a una de sus obligaciones principales que es velar por los derechos y la integridad de los niños. Joshuar es un niño, independientemente de que la entidad no pueda dar mayores detalles sobre el suceso, si tiene que pronunciarse y elevar su voz de protesta, porque este tipo de cosas no pueden estar sucediendo en ninguna de la geografía nacional, yo lo que veo es un negacionismo en el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar seccional Cesar.

El Diputado recalcó que,  “no conocemos siquiera quién es el representante legal del ICBF en el Cesar, quien no ha tenido ni siquiera la oportunidad de ir a los escenarios donde se debaten este tipo de temas como la Asamblea Departamental, el Concejo Municipal, para al menos dar una voz de aliento ante un tema tan sensible como es la vulneración de los derechos de los niños”.

Se alquilan niños a 15 mil pesos

En junio del 2023 el Semanario La Calle llevó a cabo una investigación que destapó una preocupante realidad en las calles de Valledupar: menores de edad son alquilados para trabajar en la mendicidad. De acuerdo con una fuente anónima una red de explotación a menores pagaba en ese momento, 15 mil pesos diarios para que los niños fueran utilizados en la mendicidad en las calles de Valledupar.

Desde primeras horas de la mañana hasta las seis u ocho de la noche, sin importar las condiciones, se esperaba que el “producido” diario fuera suficiente para cubrir la cuota pactada y además generar una ‘ganancia’ considerable. Los menores, especialmente los bebés, que aún no caminan ni hablan, eran los más demandados. Esta preferencia no solo dificultaba la investigación del parentesco del menor, sino que también facilitaba que las personas cedieran a dar limosnas o compraran productos ofrecidos por los necesitados ‘padres’.

Un informante reveló a La Calle que, en muchos casos, los hombres eran quienes realizaban estas prácticas. “Yo a veces salía y me ganaba 10 mil pesos vendiendo chupetas o pidiendo plata, y cuando me encontraba con algunos de ellos con un bebé en brazos, a las cuatro o cinco de la tarde, me decían que ya tenían un producido de 70 mil pesos”, comentó.

En mayo de ese mismo año, un caso de ‘alquiler de niños’ encendió las alarmas, tras una denuncia presentada por la Oficina del Sisbén. Se conoció que algunos usuarios estaban alquilando niños, especialmente bebés, para evadir los filtros y obtener prioridad en la atención. Cecilia Castro, entonces jefe de la oficina asesora de Planeación, denunció: “A las afueras de las oficinas se ha generado un enjambre de corrupción y ahora están aprovechándose de los niños, porque adultos con niños en brazos, embarazadas, personas en situación de discapacidad y adultos mayores tienen prioridad en atención al ciudadano, como dice la norma”.

¿Qué dicen las autoridades?

El Semanario La Calle se dirigió a la Policía de Infancia y Adolescencia, para conocer cómo están procediendo ante el caso, específicamente con lo sucedido en Valledupar y denunciado por Yuli Vargas, con la presunta red que se estaría llevando a los menores a trabajar a otras ciudad como Bogotá.

El Capitán Pedro Pinzón manifestó que hasta el momento no se puede hablar de un caso de rapto o de una red que lleve a menores para trabajar en Bogotá, debido a que se encuentran en investigaciones y hasta el momento no existen denuncias o casos específicos que den por hecho la existencia de una organización que trafique con menores.

“¿Quién dice que hay una red que se lleva a los menores para Bogotá?, porque lo que manifestó la señora en la Asamblea (Yuli Vargas), no tiene nada que ver con un rapto o secuestro o desaparición. Nosotros tenemos que investigar, pero para eso necesitamos información, ella misma (Yuli Vargas),  en su relato menciona que los niños se fueron de mula en mula, es decir por su voluntad, es un adolescente de 15 años motivado no sabemos por qué, en ningún momento ha existido rapto, nosotros no podemos investigar algo que no se ha puesto en conocimiento de las autoridades.

Claudia Margarita Zuleta

Por su parte, la diputada del Cesar, Claudia Margarita Zuleta expresó que:»Es un fenómeno que preocupa. Nosotros como actores aquí en la Asamblea Departamental, hemos estado debatiendo sobre la problemática que se presenta y que ha despertado el interés ciudadano. Se trata de varios casos que, sistemáticamente y bajo el mismo modus operandi, han ocurrido en relación con el traslado de niños menores de edad a otras ciudades, especialmente a Bogotá, con fines aparentemente de instrumentalización para la mendicidad”.

“Hemos hecho un llamado a las autoridades, al gobierno departamental y a todas las instituciones que forman parte del sistema de protección de la infancia en Colombia, encabezado por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). La falta de oportunidades y la miseria en este territorio, es una situación preocupante; no podemos seguir actuando como si nada pasara, con gobernantes mirando para otro lado en lugar de atender un fenómeno social grave”.

El ICBF no funciona  

La mendicidad, explotación sexual y trabajo infantil son parte del día a día de decenas de niños en la capital vallenata. Estos menores recorren los principales semáforos, el Balneario Hurtado y diversos puntos críticos de la ciudad en busca de dinero, a veces acompañados de adultos y otras veces aparentemente solos, ante las diferentes denuncias, la ciudadanía espera pronunciamientos por parte del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) sin embargo, desde la entidad no hay declaraciones oficiales.

Ricardo Quintín Quintero

Para el ex diputado del Cesar, Ricardo Quintín Quintero el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar ha perdido su génesis, “no se ha enfocado con el fin y el espíritu con que fue creado hace tantos años, que es velar por el bienestar de la niñez. Ahora solamente viven pensando en los contratos de alimentación y  presupuestos en las clases y en los hogares en los cuales hoy están recibiendo, se han enfocado en eso y han dejado aparte a la  niñez maltratada, que sufre, que vive tantas agonías, por simplemente buscar de alguna manera lucros dentro de esos tipos de contrataciones”.

Jesús Suárez

De igual forma se expresó el diputado del departamento del Cesar Jesús Suárez, quien declaró que, “parece que se estuviera normalizando el ver a los niños en condición de mendicidad, sobre todo en la ciudad de Valledupar, ver niños en los semáforos, en el Mercado Público,  Terminal de Transporte, en sitios de parqueo. Llama también la atención el tema de los niños que supuestamente se están fugando o están reclutando algunas bandas organizadas para el tema de mendicidad en las grandes ciudades, como fue el caso de los niños en el balneario Hurtado en donde la madre indicó que no solamente fue su niño sino dos niños más y que venía siendo una conducta reiterativa, niños en cuestiones de prostitución, y lo más grave, es que la entidad que debe velar por las garantías, como es el ICBF en el departamento del Cesar, no se pronuncia, no hay señales de vida en el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, la ciudadanía no conoce quién es el representante legal en este ente territorial y mucho menos conoce las apreciaciones o los pronunciamientos frente a estos problemas supremamente graves que afectan el bienestar y los derechos de los niños”, le dijo a La Calle el Diputado.

Dijo además que, «Hay un profundo silencio frente a esta realidad que nosotros vivimos, entonces, cuál es el cumplimiento a las obligaciones que tiene el Bienestar Familiar en este territorio,  no hay señales de buenas acciones por parte del bienestar y mucho menos se vislumbran acciones coherentes para adelantar en el territorio y mejorar las condiciones de los niños, niñas y adolescentes, se está perdiendo la intersectorialidad, las autoridades se pasan la bolita, que es con el ICBF, que tal caso es con Policía de Infancia, y así, la comunidad debe saber qué es lo que hacen las entidades y no se está visibilizando”, concluyó.

El Semanario la Calle consultó al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), seccional Cesar, pero no se pudo tener una declaración oficial en relación a estos casos.

Sin embargo, en las indagaciones con el ICBF, La Calle pudo conocer que a través del equipo de profesionales de la Estrategia Equipo Móvil de Protección Integral (EMPI), en el primer semestre del año, se atendieron 50 niños, niñas y adolescentes en situación de trabajo infantil, deserción escolar, vida y alta permanencia en calle en el municipio de Valledupar. Asimismo, en el mes de abril, se identificaron 29 menores en Aguachica y 28 niños en El Paso, específicamente en el corregimiento de La Loma.

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