El candidato presidencial Sergio Fajardo, de la coalición Centro Esperanza, le fue muy mal en las urnas este 29 de mayo. en comparación cos los resultados que obtuvo hace cuatro año cuando también intentó llegar a la Casa de Nariño. Menos de un millón de votos obtuvo (887.456 cifra con el 99,83% de la mesas escrutadas).
Fajardo, que es un docente que nació en Medellín el 19 de junio de 1956 y fue gobernador de Antioquia y exalcalde de Medellín, durante la campaña cometió varios errores, y estas son unas de las razones por las que Sergio Fajardo se quemó.
- La desesperanza que generó su coalición. La Coalición de la Esperanza, grupo de candidatos de diferentes vertientes del llamado centro y la llamada centro izquierda, relativamente progresista, no entendió el rol que la ciudadanía demandaba de ellos. En lugar de hacer un debate de ideas que procurará por reconstruir una propuesta unificada, en la que más allá de quién la representara fuera el reflejo del hastío de la polarización entre derecha e izquierda, se dedicaron a los ataques personales que debilitó el anhelo de los colombianos en lo que podía ser una forma de hacer una política diferente.
La Coalición de la Esperanza no entendió el rol que la ciudadanía demandaba de ellos.
- Aislamiento social. En 2018 Fajardo obtuvo 4.602.916 votos y, en contraste, en 2022 solamente 716.743 personas en Colombia lo apoyaron para ganar la postulación de la Coalición de la Esperanza. Francia Márquez, que logró la segunda votación del Pacto, obtuvo 55.000 votos más que Fajardo. La baja votación por Fajardo y su Coalición de la Esperanza afectó la percepción de triunfo y se ha confirmado, mediante teorías de opinión pública, que la gente teme ser aislada cuando advierten que su candidato es el que menos opción de triunfo puede tener y prefieren subirse al carro ganador, que en esta ocasión estaba conducido por Petro y Márquez: obtuvieron las mejores votaciones en las consultas y siempre estuvieron arriba en las encuestas.
La baja votación por Fajardo y su Coalición de la Esperanza afectó la percepción de triunfo.
- La comunicación política de Fajardo fue intermitente y sin una narrativa sostenida. Varios mensajes en la campaña sin mantener un eje transversal durante el proceso impidieron una asociación clara entre los ciudadanos de cuál era su verdadero diferencial y, en especial, no lograron consolidar un mensaje emocional fuerte; por el contrario, dejaron al candidato en emociones neutras, solamente desarrollado con impacto mediante el color de sus afiches y su rostro. Además, fue el candidato que menos recursos invirtió en pauta y, a pesar del crecimiento orgánico que pueden dar las redes sociales, la segmentación por gustos, preferencias y actitudes hoy es fundamental para el triunfo. Esto, sumado al desgaste que tuvo su imagen en la Consulta de la Esperanza, creo un cóctel que no permitió la conexión con gran parte del electorado.
¿Será que este es el fin de la política para Sergio Fajardo?
Es claro que con estas votaciones Fajardo ha perdido fuerza política, pues de 21 millones de colombianos ya la gente no cree en su discurso; sin embargo la duda está, ¿con quién se va a aliar?

