Falacia es lo que hoy vemos a nivel nacional con otra pantomima que quiere montar el Presidente Santos en función de la paz…paz, paz, paz, ¿dónde radica la paz?, es que para la gente es muy fácil hablar de paz cuando no ha sido víctima, cuando no está en medio del conflicto o cuando finalmente no entiende los antecedentes de los que hemos sufrido las consecuencias de la paz, pero ¿es realmente idóneo o ejemplar lo que hoy el Presidente Santos a costa de lo que sea ha querido formular en Colombia?, ¿realmente es ejemplar lo que el presidente negocia en La Habana?… Lamentablemente creo que esa paz va hacer parte de esa pantomima a la que ya nos tiene acostumbrados el presidente Santos, un hombre que se ha caracterizado por traicionar a sus amigos, por mentirle y mentirle a Colombia con su cara bien lavada y sin despeinarse como lo decía un amigo con el que tuve la oportunidad de hablar hace poco. Los colombianos culturalmente estamos acostumbrados a conocer el bueno y el malo, pero al malo para que nosotros nos sintamos satisfechos hay que condenarlo, muchas veces salía muerto, como el difunto Pablo Escobar, que nadie veía que lo metían a una cárcel, pero cuando lo mataron la gente lo entendió, ¿por qué?, por malo.
Si el presidente Santos sale de buenas a primeras a darle el indulto a estos hombres que han cometido delitos, ¿no será que el ciudadano del común se va a confundir y va a pensar que este es un país donde se cometen delitos y nada pasa?.
No estamos en contra de la paz, pero debe haber un acuerdo en el que las víctimas tengan que ser reparadas y los delitos sean castigados, sólo de esa manera las heridas podrán ser sanadas y las familias afectadas podrán aceptar la paz que todos los colombianos anhelamos, pero que no esté basada en el dolor de las víctimas y la impunidad que no deja sanar las heridas.

