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‘Sin gasolina’ se quedó el sistema de transporte público de Valledupar

De las 208 unidades que componen la flota de buses en la capital vallenata, 115 se encuentran autorizadas para operar. Sin embargo, dicha operatividad está golpeada por distintos factores que han hecho que el Sistema de Transporte Público sea cada vez peor. ¿Sobre quién recae la responsabilidad y el estado de esta flota?, ¿al Sistema Integrado de Transporte de Valledupar (SIVA) o la Secretaría de Tránsito municipal?, entre ambas se señalan de la inoperancia del sistema.

El Sistema de Transporte Público de Valledupar sigue pasando por uno de sus peores momentos: la informalidad, la falta de voluntad política, calidad, operatividad y otros factores, han propiciado el deterioro continuo de la flota de buses de los ciudadanos vallenatos.  Para colmo de males no se ha visto mejoría en la prestación del servicio, quien recibió el golpe más fuerte por la llegada de la pandemia.

¿Qué han hecho las autoridades competentes?, Aunque hay incongruencias y un ‘tire que jala’ entre las partes privadas y públicas encargas, lo cierto es que tanto las empresas como la administración no han tomado las mejores decisiones al respecto.

Semanario La Calle dialogó con el secretario de Tránsito municipal Roberto Daza, quien hizo referencia a las empresas que actualmente operan el sistema de la ciudad y de las ineficiencias en el mismo. “Las empresas que se encuentran operando hoy en día en la ciudad de Valledupar en el transporte público colectivo son tres empresas; todas vallenatas. De hecho, la sesión que estuvo haciendo Cotracolser recientemente no la hizo de manera total, socios de la empresa continuaron siendo socios de la nueva empresa Buses del Valle”.

Además, añadió que había una responsabilidad por parte del ente privado, a quienes culpó de lo que está pasando. “El transporte público es un servicio de iniciativa privada por ende corresponde al privado garantizar que la operación se dé en términos de eficiencia, economía, calidad, comodidad y seguridad que son los principios reguladores del transporte público en Colombia. En este sentido, la ineficiencia viéndola desde estos pilares, se da a partir de una mala operación de las rutas, es decir, rutas que se han venido incrementando en distancia, pero no se habían modificado en trayecto. Se seguían manteniendo las mismas rutas de hace 40 años en la ciudad, lo que las hacia menos competitiva porque antes cuando teníamos los famosos buses tarjetones de Transcacique y Contracolser, recorrían muchos barrios”, dijo.

El tiempo de recorrido y otros factores, son los que han propiciado la falta de aceptación del servicio en los ciudadanos, la cual se vio afectada y redujo su flujo casi a la mitad con la llegada de la pandemia por Covid-19: “Terminamos este año teniendo rutas de hasta 90 minutos, ¿quién se somete a estar en una ruta una hora o más?, cuando se pueden hacer recorridos mucho más rápidos en otros medios de transporte propios o rápidos como taxis o bicicletas. Se fue perdiendo la competitividad, pasaban cada día menos rutas, por falta de control los conductores desviaban la ruta o tomaban otras más rentable y se iban perdiendo poco a poco pasajeros en estas zonas. Estas circunstancias fueron generando desconfianza, una ineficiencia que al llegar la pandemia se redujo al 40% la cantidad de usuarios, entonces terminó con la quiebra definitiva de alguna de estas empresas”, aseguró el secretario.

Según Daza, el cambio en la flota de buses efectuado tiempo atrás, hizo que los vallenatos perdieran aceptación por una nueva línea de buses que presentaba características distintas a la que la ciudadanía venia acostumbrada y estos cambios se dieron por parte de las empresas que operaban en ese momento.

“La falta de eficiencia viene por una falta de adaptación a las realidades que iban cambiando en la ciudad y malas decisiones por parte de las empresas, se cambiaron los buses de tarjetón por microbuses con eso se redujo la comodidad y se pasó a unos donde la gente tenía una sola entrada y salida, los espacios eran más reducidos, eso generó una falta de aceptación, falta de atributos y competencias en el sistema de transporte y obligó a que la gente buscara sus propias opciones y ahí fue donde se le comenzó a generar al ciudadano vallenato la necesidad de buscar otros mecanismos para movilizarse”, indicó el funcionario.

Una nueva promesa de cambio y mejora

Roberto Daza, secretario de tránsito.

Hasta el segundo periodo del 2021 el transporte público en Valledupar vería una luz de mejoría, según dijo el secretario de Tránsito, puesto que, a través de dicha sectorial, se expedirá una norma que permitirá que una de las empresas encargadas Buses del Valle realice cambios en el servicio.

“Hemos intentado implementar todos los estudios que se han hecho para la modificación operativa del sistema de transporte colectivo. Hoy tenemos un cambio total de las rutas; a partir de este mes de octubre con la resolución expedida a Buses del Valle y con la notificación de la Resolución 1844 expedida por la secretaria de Tránsito, se cambian todas las rutas del sistema de transporte público de Valledupar y se emigra a las rutas que fueron estudiadas por parte de la Universidad Nacional y el Banco Mundial para la implementación del Sistema Estratégico en la ciudad. A finales de este año vamos a pasar de 30 rutas a 10 rutas distintas, analizadas por ingeniería de transporte que buscaran movilizar de una manera más rápida y económica”.

Dicha resolución incluirá cambio en la estructura de los paraderos y se efectuará a través del SETP.  “El próximo año debemos tener listo todos los aspectos relacionados con los paraderos en la ciudad, es decir, adecuar esas rutas a la operación determinada por el Sistema Estratégico de Transporte público. A finales del próximo año (2021) debemos estar trayendo a la ciudad los primeros buses a gas que permitirán cambiar el viejo esquema de transporte colectivo a un sistema de Transporte Público eficiente y bajo los criterios del Banco Mundial”.

Se tiran la ‘pelotica’

Por su parte, la gerente del SIVA (Sistema Integrado de Transporte de Valledupar) Katrizza Morelli Aroca, aclaró los objetivos que tendría sobre el transporte la aplicación del SETP, desmarcándose como siempre ha hecho de la precariedad en la que se encuentra el sistema actualmente.

“Desde el SIVA estamos estructurando todo para la implementación del Sistema Estratégico de Transporte Público la cual, según la planeación que se tiene, y contando con el apoyo y voluntad política de los gobernantes, estimamos que puede estarse llevando a cabo para el segundo semestre de 2021. Trata de implementar un sistema estratégico de transporte público para la ciudad de Valledupar, que cubra el 100% del casco urbano, de una manera eficiente y digna, con vehículos nuevos, controlados por un sistema de control y gestión de flota centralizado y un recaudo centralizado”, dijo Morelli.

La funcionaria aseguró que “hasta que no se implemente el SETP, cualquier cosa que pase o el estado actual del transporte público colectivo depende de la autoridad que es la secretaria de Transporte y Tránsito de Valledupar”.

Morelli Aroca habló de lo que, para ella, es una de las cosas que ha golpeado la operación del Sistema de Transporte municipal. “La ilegalidad e informalidad que ha golpeado fuertemente la demanda de pasajeros, y sin demanda no hay quien pueda hacer las inversiones que se requieren para prestar un buen servicio como el que requiere el SETP. Razón por la cual es que va a entrar el Estado, a través del SIVA, a hacer las inversiones necesarias para que se pueda implementar. Esperando que después de ello, los usuarios respondan y comiencen a usar el SETP, de tal manera que recuperemos los niveles de demanda que se requieren para su sostenibilidad”, finalizó.

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