El histórico cara a cara entre Xi Jinping, Vladímir Putin y Kim Jong Un, el primero en 66 años entre los líderes de China, Rusia y Corea del Norte, generó la molestia del presidente estadounidense Donald Trump. En su plataforma Truth Social, el mandatario sugirió que la cita podía esconder una estrategia en contra de los intereses de Estados Unidos.
La reunión tuvo lugar en la capital china, durante los actos conmemorativos por los 80 años del fin de la Segunda Guerra Mundial en Asia. Con un desfile militar como telón de fondo, Xi rindió homenaje a los combatientes chinos que enfrentaron al ejército japonés y exhibió la capacidad armamentística de su nación ante más de una veintena de líderes mundiales.
Trump, aunque felicitó a China por su resistencia en la guerra sino-japonesa y reconoció el valor de sus soldados, lanzó un reclamo: recordó que Estados Unidos jugó un papel clave en aquel triunfo y que miles de sus ciudadanos murieron en esa causa. “La gran pregunta es si el presidente Xi reconocerá el apoyo y la sangre que nuestro país entregó para ayudar a China a alcanzar la victoria”, escribió.
Así mismo el mandatario estadounidense aseguró expresó «Les pido que transmitan mis más cálidos saludos a Vladimir Putin y Kim Jong-un, quienes conspiran contra los Estados Unidos de América». El mensaje provocó de forma inmediata el pronunciamiento del Kremlin»




