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¿Un operador sería la salvación de los acueductos corregimentales de Valledupar?

La problemática del agua en las zonas rurales de Valledupar, es sin duda alguna una de las grandes falencias de todos los mandatarios que han liderado la capital del Cesar, situación que se ha convertido en una deuda histórica e inacabable, que tristemente sigue afectando a las comunidades que habitan en los distintos corregimientos.

En la actualidad, casi el 100% de los corregimientos no cuentan con agua potable, sabiendo que durante gobiernos anteriores, e inclusive el actual, se han generado y aprobado recursos para nuevas inversiones que han quedado en infraestructuras para dichos acueductos, pero el problema está radicando en que estos no cuentan con una previa planificación y por ende no garantizan la operación del mismo.

Según datos del Concejo Municipal, desde el punto de vista de inversiones, en el sur hace varios meses se terminó el Acueducto Regional, pero este no funciona al 100%, actualmente se están desarrollando dos proyectos, uno es el Acueducto Regional del Norte que va casi en un 95% de su culminación total, con una inversión de $5.000 mil millones de pesos más una adición de $500 millones de pesos para temas de legalización de predios, un segundo proyecto aprobado por el concejo mediante acuerdo municipal y recursos de Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), que es el acueducto del corregimiento de Patillal que tiene una inversión de más $10.000 millones de pesos, pero este no se ha adjudicado y se encuentra en proceso de licitación, y uno último, que se encuentra en fase o formulación de proyecto es el acueducto para territorios de resguardos kankuamos.

Pero según el concejal Wilber Hinojosa, el problema no se soluciona con infraestructura. «Nosotros podemos invertir varios recursos significativos en infraestructuras de acueductos rurales, pero si no hay un operador en las mismas condiciones como lo tiene la zona urbana de la ciudad que es Emdupar, desafortunadamente todo lo que se construya se convierte en elefantes blancos, porque no solamente es contar con la infraestructura, sino que los entes territoriales tienen la responsabilidad de organizar la operación de estos acueductos a través de una persona que tenga el conocimiento y la capacidad financiera de garantizar que el proyecto del agua se mantenga en optimas condiciones por medio de la ley de servicios públicos domiciliarios, porque de nada sirven las obras sino hay agua y ejemplo de esto es el Acueducto Regional del Sur».

concejal Wilber Hinojosa

 

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