Por Maria Fernanda Torres
En el año 2019 nació Upar Awards, Premios al Folclor Vallenato, no como un simple evento, sino como un auténtico acto de amor por el vallenato: una iniciativa creada para darle voz a quienes casi nunca la tienen y para ponerle nombre y rostro a los músicos que trabajan tras bambalinas, esos que con humildad y entrega sostienen cada canción. Ese sentimiento fue el motor que impulsó a sus cofundadores —Jesús Vargas Oñate, Cindy Daza, Paulina Cabello y José Fernando “Morre” Romero— a materializar un reconocimiento que durante muchos años se les debía a estos actores fundamentales de la música vallenata.
En 2019 se encendió la primera luz, con la convicción de honrar no solo a los grandes nombres, sino también a los músicos que trabajan detrás, destacando a figuras como Silvestre Dangond, quien arrasó en categorías, y Jorge Celedón, homenajeado principal.
En 2020, pese a la incertidumbre de la pandemia, los Upar Awards resistieron y rindieron un sentido homenaje a Omar Geles, recordando que el vallenato también es memoria.
En 2021 no hubo escenario, pero sí respeto: los reconocimientos se unieron en una gran celebración posterior, reafirmando la importancia cultural de estos premios.
En 2022 el evento regresó con fuerza a Valledupar, renovando su misión de exaltar el legado vallenato y volviendo a honrar la huella imborrable de Omar Geles.
En 2023, homenaje a Silvestre Dangond, los aplausos fueron multitudinarios: Elder Dayán Díaz, Jean Carlos Centeno, Natalia Curvelo, Iván Villazón y Lucas Dangond fueron parte de una edición que consolidó a los Upar Awards como una cita obligada del folclor.
En 2024, el homenaje fue para un gigante eterno: el maestro Alfredo Gutiérrez, Personaje del Año, símbolo vivo de la historia vallenata.
En 2025, la emoción se volvió inmortal con la exaltación de Peter Manjarrez y la develación de su escultura hiperrealista en el Salón de la Fama, confirmando que los Upar Awards ya no son solo una premiación, sino un patrimonio cultural que guarda la memoria honra el presente y protege el futuro del vallenato.
En Valledupar, donde el vallenato no es solo música sino forma de vida, llega una noche en la que el aplauso cambia de destino. Los Upar Awards no son únicamente una gala, Son el momento en el que el reflector deja de apuntar solo al cantante principal y se posa, con respeto y gratitud, sobre quienes sostienen el alma de cada canción y/o grupo.
Surgió para decirle al guacharaquero, al cajero, al bajista, al corista y a todos los que acompañan al cantante principal que su trabajo también es arte, cuyo esfuerzo también merece aplausos. Y nació, además, para sembrar en las nuevas generaciones el orgullo por el folclor, para enseñarles que el vallenato no se construye desde la fama individual, sino desde la unión, el respeto y el amor por la música que nos representa.
Porque un artista no camina solo. Detrás de cada voz que estremece al público hay manos que construyen el sonido: el guacharaquero que marca el pulso, el cajero que sostiene el corazón rítmico, el acordeonero que dialoga con la melodía, el bajista que da profundidad, el corista que acompaña detrás.
Los Upar Awards entienden algo que el público muchas veces olvida o no lo sabe: el vallenato no se hace en soledad. Se hace en equipo, en hermandad, en noches largas de ensayo, en viajes interminables por carretera, en escenarios donde no siempre hay luces para todos, pero sí sacrificio para cada uno.
Por eso estos premios son distintos. Porque no se conforman con premiar al que brilla adelante, sino que exaltan a los que construyen desde atrás. Aquí el guacharaquero también es protagonista. El cajero también es artista principal. El bajista también merece su momento de ovación. Aquí se reconoce que, sin ellos, la voz no tendría camino.
Los Upar Awards no solo premian talento, premian historia, sudor, disciplina y amor por el folclor. Reconocen en vida a quienes mantienen viva la tradición, a quienes llevan el vallenato por Colombia y el mundo sin pedir protagonismo, solo amor y respeto.
En una noche de alfombra roja y música en vivo, lo que realmente se celebra es la dignidad del trabajo colectivo. Se celebra que el vallenato es unión. Que el éxito no es individual. Que la grandeza nace cuando todos cuentan. Y así, entre aplausos y emoción, Los Upar Awards dejan un mensaje claro: el cantante puede ser la voz, pero el grupo es el corazón. Sin ellos, no hay canción. Sin ellos, no hay historia. Sin ellos, no hay vallenato.
Desde aquel 2019 hasta hoy, los Upar Awards han sido más que una premiación: han sido una promesa cumplida al folclor vallenato. Nacieron como un sueño que buscaba hacer justicia, darle voz a quienes construyen la música desde el silencio y reconocer que el vallenato es una obra colectiva. Año tras año han caminado de la mano del género, incluso cuando el mundo se detuvo, demostrando que el amor por esta música es más fuerte que cualquier adversidad.

