En sectores donde por años las vías fueron sinónimo de polvo en verano y lodo en invierno, la pavimentación no es solo una obra, es un cambio de vida. Hoy, Pueblo Bello empieza a escribir una nueva historia, una que se construye sobre concreto, gestión y compromiso, la reciente colocación de la primera piedra del proyecto de pavimento rígido en los barrios Las Flores, Buenos Aires, Ariguaní, Yovani Soto y Paz del Río no es una promesa más, es una realidad. Es el resultado de una gestión constante, firme y decidida del alcalde Alfredo Bohórquez, quien, gracias a su trabajo incansable, ha logrado materializar iniciativas que durante años fueron una necesidad sentida de estas comunidades.
No hace mucho, la presencia de la gobernadora Elvia Milena Sanjuan, dio inicio a esta intervención de 1.040 metros de vías que mejorará la movilidad y la calidad de vida de muchas familias. Pero más allá de la obra, lo que realmente se pone en marcha es una transformación social que impacta directamente la cotidianidad de la gente, porque pavimentar una calle no es solo facilitar el tránsito. Es permitir que un niño llegue limpio a su escuela y pueda disfrutar de su cuadra montando bicicleta con tranquilidad, que un adulto mayor se desplace con mayor seguridad, que los comerciantes impulsen sus ventas y que los barrios recuperen dignidad, es transformar necesidades de años en oportunidades reales para la gente.
Este proyecto refleja, además, una realidad que hoy cobra fuerza en el municipio, cuando hay liderazgo y gestión, los resultados llegan, la articulación entre el gobierno municipal y departamental no solo fortalece la inversión pública, sino que demuestra que, con voluntad y trabajo, es posible transformar realidades.
A este avance se suma la construcción de pavimento rígido en la calle principal del corregimiento de Nuevo Colón, donde se ejecutan 450 metros lineales que incluyen bordillos y andenes. Una obra que no solo mejora la movilidad, sino que organiza el espacio público, fortalece la seguridad vial y dinamiza el desarrollo urbano del sector, detrás de cada metro pavimentado hay insistencia, gestión y compromiso. Y es ahí donde cobra relevancia el liderazgo del alcalde Alfredo Bohórquez, cuya apuesta ha sido clara, llevar desarrollo real a las comunidades, no desde el discurso, sino desde acciones concretas que hoy son visibles.
Estas obras, aunque puedan parecer pequeñas frente a grandes proyectos nacionales, tienen un impacto profundo en la vida diaria de la gente, son soluciones concretas a problemas cotidianos, son oportunidades que se abren y son señales claras de que el municipio avanza con paso firme.
Hoy, Pueblo Bello no solo pavimenta sus calles, pavimenta su futuro. Y en ese camino, la gestión, el liderazgo y la visión se convierten en la base sobre la cual se construye un territorio más digno, más conectado y con mayores oportunidades para todos.


