Con 30 presentaciones a lo largo de tres meses en San Juan, la exitosa gira del reconocido rapero boricua está generando un notable impulso económico en Puerto Rico. En plena temporada de huracanes —cuando el turismo suele caer hasta un 45% y los precios del alojamiento bajan a la mitad—, los fans del artista están desafiando la tendencia, revitalizando la actividad turística en una época tradicionalmente lenta. El turismo, que representa cerca del 7% del PIB local, recibe así un inesperado empuje gracias al magnetismo de la música urbana.

