publicidad

publicidad

¿Gamarra en malas manos?

Al igual que en varios municipios del Cesar, en Gamarra la administración de Diomar Claro está en medio de varios cuestionamientos por la inversión de los recursos públicos en proyectos que dejan duda sobre el monto gastado, más aún cuando los dineros se sacan a través de mínimas cuantía que hacen fácil los trámites y controles por parte de los entes de control. Además de ello, la semana pasada se conoció la imputación de cargos contra el exalcalde Gabriel Giraldo Escudero por dilapidar cerca de 800 millones de pesos en un proyecto que quedó en el limbo.

 

Mientras que administraciones como la de Chimichagua jalonan recursos para temas ambientales relacionados con fuentes hídricas a través de la gobernación del Cesar y la secretaria de Ambiente Departamental, en municipios como Gamarra la administración lo hace con los recursos propios, situación que no está mal; Sim embargo, son varios los contratos con las mismas características que generan suspicacias entre los habitantes de dicha población del sur del departamento.

Pero primero abordemos el tema presupuestal que tiene que ver con uno de los contratos que el alcalde Diomar Claro firmó a través de una partida de mínima cuantía. Se trata del “servicio de limpieza y retiro de material orgánico e inorgánico en el tramo comprendido desde la ciénaga La Teresa hasta el Caño Herrera, del municipio de Gamarra”. Para esto la administración invirtió exactamente $22,568,000 mil pesos y ya fue celebrado.

Pero el anterior fue solo el primero, puesto que hay un contrato más con estas mismas características, se trata del “mantenimiento del canal de aguas lluvias y alcantarillado pluvial en la urbanización Divino Niño del municipio de Gamarra”, este con un valor de $24,406,720 mil pesos.

Y sigue la trilla de contratos, también por mínima cuantía por un valor de $24,304,000 mil pesos este indica que la “limpieza y retiro de material orgánico e inorgánico en el tramo comprendido desde el caño Sinaí hasta la desembocadura del caño Rabón en el municipio de Gamarra”.

Tenemos uno más, es la “limpieza y retiro de material orgánico e inorgánico localizado en el tramo comprendido desde el caño La Danta hasta la desembocadura de la ciénaga de El Contento del municipio de Gamarra», por un valor de $24,078,480 millones de pesos.

Lo que muchos se preguntan es por qué la administración no realizó un solo contrato y licitó la limpieza de estas fuentes hídricas, puesto que tienen el mismo objetivo, además que entre los cuatro contratos aquí relacionados hay más de 90 millones de pesos. Fácilmente podríamos estar frente al típico caso de fraccionamiento de contratos.

En la página Colombia Licita, donde las administraciones deben reportar toda la contratación que realizan, se encontraron cerca de 30 contratos todos por mínima cuantía, en valores que van desde los 20 hasta los 23 millones de pesos.

 

El Caso del Mello Giraldo

Gabriel Alberto Giraldo, exalcalde de Gamarra

Por un presunto detrimento patrimonial de $800 millones, producto de posibles irregularidades en la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales, el exalcalde Gabriel Alberto Giraldo Escudero fue imputado por los delitos de contrato sin cumplimento de requisitos legales y peculado por apropiación. Además, la Dirección Especializada de la Fiscalía contra la Corrupción vinculó a la investigación a su secretario de planeación, Wilson Ruiz Tello, y al contratista Carlos Alberto Gonzáles.

“La investigación estableció que, al parecer, el exmandatario y su administración no observaron las normas vigentes para obras de gran impacto relacionadas con el sector de agua potable y saneamiento básico en trámite, celebración y liquidación del contrato No. 11 de 2013, dispuesto para la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales que beneficiaría al caso urbano del municipio”, aseguró la Fiscalía.

La Fiscalía advierte que tiene elementos materiales probatorios conseguidos a través de visitas de campo, entrevistas, recopilación y revisión de documentos, los cuales darían cuenta de que existió una presunta improvisación en la contratación y, además, desconocimiento de los principios de planeación, responsabilidad y economía.

Es por todas estas inconsistencias, que denuncia la Fiscalía advirtió que la planta de tratamiento quedó fuera de funcionamiento y en constante deterioro, lo que está ocasionando graves problemas ambientales a la comunidad.

“La planta de tratamiento está ubicada aproximadamente a 57 metros de una urbanización, y la infraestructura existente se encuentra invadida por la maleza, siendo foco de malos olores y aguas residuales putrefactas”, dice en el comunicado la Fiscalía.

¿Se unieron?

Otra situación que está llamando la atención en Gamarra es la repentina unión que el alcalde Diomar Claro ha tenido con los Mellos Giraldo, enemigos políticos de vieja data que hoy estarían trabajando unidos.

Según conoció La Calle, el exalcalde Gabriel Alberto Giraldo estaría manejando algunos de los proyectos de esta administración está ejecutando, a tal punto que lo han visto ingresando de manera regular a la administración, lo que hace suponer una unión entre ambas fuerzas políticas que desde siempre se han peleado el manejo de la alcaldía, bajo este panorama la oposición podría desaparecer, lo que es dañino para el efectivo control político, ¿quedó Gamarra en malas manos?

publicidad

publicidad