El presidente de la Junta de Acción Comunal (JAC) del corregimiento Shiruria, de Manaure, en la alta Guajira, Claudio Epieyu Henríquez, puso el grito en el cielo: su comunidad lleva más de 15 días sin agua, debido a “la falta de interés por parte de las entidades, como la alcaldía municipal y la empresa Air-e, luego de que hace más de dos semanas no tenemos agua en el micro acueducto de esta localidad por la caída de un poste de alta tensión, provocado por las fuertes lluvias que cayeron en el a zona”. El Semanario La Calle se puso en contacto con varios protagonistas de esta lamentable historia.
Son 31 comunidades de resguardos indígenas, con más de 1.200 personas afectadas
En su diálogo con el Semanario La Calle, el presidente de la JAC de Shiruria, Claudio Epiayu, explicó que tienen una cabecera ‘corregimental’ de la que dependen varias comunidades rurales. “Son 31 comunidades de resguardos indígenas, con más de 1.200 personas afectadas por esta problemática que hoy padecemos por la indolencia de unos funcionarios que no actúan con la debida prontitud para la solución que corresponde”, dijo el líder comunal
“Los niños del colegio tienen que hacer sus necesidades fisiológica en el monte”: presidente de la JAC
Epiayu Henríquez agregó que “este problema pone en jaque a la comunidad educativa de Shiruria, donde más de 600 niños no tienen cómo bajar los baños y hacer aseo a la institución educativa. Los niños son los más afectados por la falta de funcionamiento del micro acueducto; incluso, deben ir al monte a hacer sus necesidades fisiológicas. No es justo».
“Los niños no pueden dejar de ir al colegio porque desertan definitivamente”: Claudio Epiayu
El presidente de la JAC de Shiruria que una solución temporal para evitarles las dificultades a los niños sería que no asistieran a clases mientras no haya agua. “Hay un tema muy delicado en la comunidad educativa y es que nosotros no podemos darnos el lujo, a pesar de las circunstancias que hoy tenemos y estamos padeciendo, de dejar a los niños que no vengan a clase: se nos convierte en una deserción, entonces, los niños, por obligatoriedad, están llegando a la zona. Ellos los recogen en buses, en zonas dispersas, en camionetas; el deseo de ellos es venir a dar clases, a pesar de las circunstancias. Si los mandamos a casa, muchos no regresan, así se haya solucionado el problema”.

Comunidad de Shiruria bloqueó la vía Manaure-Uribia sin resultado deseado
Claudio Epiayu le recordó a La Calle que “nosotros tomamos la vía principal de la comunidad de Manaure a la zona de Uribia, una zona poco transitable, pero muy comercial.
El transporte de la sal marina fue obstaculizado por un lazo de casi mediodía: buscábamos como una esperanza, ver qué se podía hacer, pero no hubo respuesta y la gente, cansada ahí sin respuesta ni de la alcaldía, ni de Air-e, se desanimó todo el mundo y despejaron la vida de nuevo. Nadie vino a mediar con nosotros. Nadie. Ninguno. El secretario dizque estaba de viaje, el alcalde dizque estaba por Bogotá”.
“Air-e dice que paguemos los 16 millones de pesos que cuesta el arreglo”: JAC de Shiruria
De acuerdo a lo que le dijo el presidente de la JAC a La Calle, “la empresa Air-e, lo único que dice es que la única solución es que nosotros paguemos los 16 millones que vale el contrato de transportar la postería hasta la comunidad, el equipo extramural para hacerle el ejercicio del poste. ‘Paguen eso y ya nosotros le restablecemos la energía’, nos dicen”.
Hemos tenido dos semanas de traumatismo y de altibajos”: rector del colegio de Shiruria
El Semanario La Calle se comunicó con Pedro Miguel Epiayu Henríquez, rector de la Institución Etnoeducativa Rural San Lorenzo, de Shiruria, quien explicó que, en estos momentos, se está atendiendo con el servicio que presta el operador a través del agua que compran con la empresa Triple A, la empresa de acueducto y alcantarillado del municipio de Manaure. “Ellos tienen un contrato dentro de la canasta con un servicio de carro tanque. Nosotros tenemos acá un tanque de 10.000 litros de almacenamiento para que los niños tengan su agüita. Es lo que estamos solventando en este momento, pero, como le digo, eso no es no es fácil porque hay mucha intermitencia en ese servicio porque carecemos también del preciado líquido en el municipio Manaure”, le dijo Pedro Epiayu a La Calle.
El rector le explicó a este semanario que la Triple “no sólo abastece a esta institución, sino a la mayoría de las instituciones; igualmente, a la comunidad en general de Manaure, que es muy complejo. Entonces, son dos semanas que hemos tenido de altibajos, de traumatismo, pero bueno, hemos sabido sobrellevar las circunstancias para poder garantizar a los niños la permanencia dentro la institución”.
¿Por insistir en el viejo acueducto?
Un funcionario de la alcaldía de Manaure, que pidió reserva de su nombre, le dijo al Semanario La Calle que en Shiruria había un nuevo micro acueducto que funciona con energía solar. “Y ellos insisten en usar el viejo acueducto, que es el que está fuera de uso por la caída del poste de luz”, aclaró el funcionario. La Calle le indagó al presidente de la JAC sobre esta versión. “Ese era el antiguo acueducto principal de Manaure, estamos hablando, aproximadamente, del año 76. Esa infraestructura ya se deshizo totalmente, ya no la tenemos, pero quedó una línea abierta de alta tensión que iba dirigida hacia el pozo, que está cerca al arroyo Chemerrian, donde sacamos nosotros el agua; sin embargo, ¿qué pasa? El tema fue que ya las posterías han cedido por el tiempo y se han deteriorado por el tiempo, los huracanes que han pasado, las fuertes brisas, en fin”, le dijo Claudio Epiauyu a La Calle.

¿Y el nuevo microacueducto?: agua sólo dos veces por semana
Epiayu Hernández le dijo a este Semanario que “ese proyecto del nuevo microacueducto se logró bajo la gestión mía: lo logré conseguir con el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio. La plata, al final de todo, la dio el Ministerio de Minas. ¿Qué pasa? Que ese microacueducto tiene una distancia, aproximadamente, de un kilómetro donde está el pozo a la comunidad. Se le metió tubería de tres pulgadas hasta el tanque elevado. Y el tanque elevado está dentro de la comunidad. Ahí se almacena alrededor de 30.000 litros dentro de un tanque y 30.000 en el tanque elevado. Esos 60.000 litros de agua son distribuidos en una en un radio de, aproximadamente, 5 kilómetros a la redonda, distribuido, prácticamente, para toda la comunidad de norte, sur, este, oeste”.
De acuerdo a lo que le explicó el presidente de la JAC de Shiruria a La Calle, “se le envía toda esa cantidad de agua durante las horas de la mañana. Lógico que, en estos momentos, a la comunidad la hemos como enseñado de que el agua solamente se puede suministrar dos veces a la semana para que puedan aprovechar y almacenar, no lo no vayan a utilizar mal en otras cosas; simplemente, esa agua sirve para que ellos puedan tener su poquito de agua”.
Laguna de oxidación de Uribia vierte sobre el arroyo de donde Shiruria toma el agua
Tanto el rector del colegio San Lorenzo, como el presidente de la JAC coincidieron en mostrar una preocupación que acecha a la comunidad. “Esta es otra situación difícil porque el arroyo Chemerrian tiene, históricamente, una problemática: la apertura de las compuertas de la de las aguas residuales de Uribia, que cuando esto se llena aprovechan para abrir estas compuertas y drenar toda el agua sucia que está en Uribia y, por ende, daña la calidad del agua que se consume acá”, dijo el académico Pedro Miguel Epiayú. Por su parte, Claudio Epiayú denunció ante La Calle que “nosotros hemos sufrido el tema del agua desde hace años. Tanto así que el revertimiento del agua de la laguna oxidación de Uribia contamina el líquido donde está el pozo de donde tomamos el agua. Varias denuncias se han hecho ante la alcaldía de Uribia porque esa agua residual es la que nosotros estamos recibiendo acá”.

