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La promesa incumplida de José Eliécer Salazar

Una vez más el representante a la Cámara por el partido de la U, José Eliécer Salazar, promete ser vocero de todos los corregimientos del departamento del Cesar para que por fin llegue el agua potable que dignifique sus vidas, promesa que se le escucha desde sus primeros pininos en la política cuando fue Diputado del Cesar en el período 2000 – 2003.

Más de 20 años después, el parlamentario vuelve a recordar que su pueblo, el corregimiento de Aguas Blancas, el lugar donde nació y creció que hoy necesita agua potable, y se muestra indignado en redes sociales con vídeos que circulan donde se ve a la comunidad consumiendo agua estancada de pequeños pozos; sin embargo, olvida que cuando fue diputado no hizo nada por esta problemática, además de un periodo en Cámara, pero todo quedó en la promesa del agua potable y el saneamiento básico como están casi todos los corregimientos de Valledupar y veredas del Cesar.

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Y desde el recinto le pide a su ‘amigo’, José Luis Acero, Viceministro de Agua y Saneamiento Básico, que lo ayude a llevar el recurso hídrico por el cual sufre su gente en tiempos de sequía y para el consumo humano.

Ha dicho Salazar: “Pongo y apuesto mi credencial para que el señor ministro siendo mi amigo, me pare bola y me ayude a solucionar el problemas del agua potable y saneamiento básico en los corregimientos y veredas del Cesar, llego el momento que cúmplanos nuestro compromiso sagrado”.

El meollo del asunto es que todos los políticos y autoridades departamentales conocen la problemática, pero nadie le mete mano; Efraín Quintero, secretario de Obras Públicas siempre dice que “ya el convenio está firmado y avanzan los diseños de acueductos”, pero ni se conoce el papel, ni avanza la gestión.

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Mientras tanto, los agua blanqueros deberán seguir jarreando canecas de agua desde Valledupar, comprar el botellón a $3.000 pesos para la semana o quizás menos días, esperar que le den la orden al carro tanque de la Unidad de Gestión de Riesgo Departamental o arañar lo que queda en el río Pesquería y los tres pozos que hay en el corregimiento. Y que el representante Eliécer Salazar tenga palabra con su gente; y así como en el recinto constantemente aprueban presupuestos, se acuerde del viacrucis que viven los pueblitos del Cesar anhelando agua potable.

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