publicidad

publicidad

Ni inauguración ni puesta en marcha: fue un engaño 

Un acto protocolario que levantó expectativas

En el marco de las fiestas patronales de la Virgen Estrella del Mar, el corregimiento de Puerto Estrella, en Uribia, La Guajira fue escenario de un evento que, a primera vista, parecía marcar un antes y un después en la historia de esta comunidad Wayúu: la puesta en funcionamiento de la planta desalinizadora de agua.

La Empresa de Servicios Públicos de La Guajira, ESEPGUA, trasladó durante esos días su equipo administrativo, técnico y financiero a Puerto Estrella, con el objetivo de atender la gestión institucional desde el territorio y, de paso, hacer seguimiento a las obras en ejecución y a los proyectos futuros.

Con bendición del sacerdote de la comunidad, aplausos y la presencia de la gerente general, Andreina García Pinto, la comunidad recibió el anuncio como una inauguración oficial. La escena de la funcionaria abriendo una llave y llenando unos tanques de agua fue interpretada por los habitantes como la señal de que, por fin, Puerto Estrella tendría acceso constante y seguro al recurso hídrico.

La ilusión que duró poco

La alegría no tardó en convertirse en frustración. Horas después del evento, líderes y habitantes comenzaron a denunciar que la planta desalinizadora dejó de funcionar y que el agua prometida nunca llegó a los hogares.

Zoraima Suárez, habitante Wayúu de Puerto Estrella, expresó su inconformidad:

Zoraima Suárez, habitante Wayúu de Puerto Estrella

“La doctora Andreina García ayer se tomó la tarea de venir a dar inicio a la apertura de la planta desalinizadora y lamentablemente, es una tristeza porque vino a burlarse en nuestra cara. En señal de victoria, vino a abrir una llave y a llenar unos tanques para poder distribuir el agua. Es una vergüenza que nosotros nos prestemos para eso y no vamos a aceptar que ella venga a reírse en nuestras caras y a decirnos que está inaugurando”.

Zoraima enfatizó que en su hogar no hay tuberías que lleven el agua prometida, lo que desmiente, según ella, la versión oficial de que la planta ya está operativa.

La denuncia desde el sector salud

El malestar también llegó al ámbito sanitario. Maryerlis Arin Carreño, auxiliar del centro de salud de Puerto Estrella, señaló que los pacientes sufren directamente por la falta de agua:

Maryerlis Arin Carreño, auxiliar del centro de salud de Puerto Estrella

“hay pacientes que están sufriendo por la falta de agua, que la planta desalinizadora fue inaugurada pero no está siendo funcional.”

Sus declaraciones ponen en evidencia que el acceso al agua potable no solo es un asunto de infraestructura, sino de salud pública.

La voz de la autoridad tradicional

Noelis Montiel, autoridad tradicional de la comunidad Samuruina, fue aún más categórica en su denuncia. Según él, lo que ocurrió en Puerto Estrella no fue más que un montaje institucional:

Noelis Montiel, autoridad tradicional de la comunidad Samuruina

“Hay dos pilas de agua aferentes en mi comunidad, que están sin funcionamiento, totalmente abandonadas. Realmente es una mentira que la planta está funcionando, nos están engañando en nuestras caras. Nosotros pedimos que esta denuncia llegue a los entes de control, para que revisen este caso”.

Montiel exige la intervención de las autoridades nacionales, argumentando que las comunidades de la Alta Guajira no pueden seguir siendo víctimas de proyectos que se anuncian con grandes expectativas, pero que en la práctica no cumplen con su propósito.

La versión oficial según ESEPGUA: “puesta en marcha, no inauguración”

Ante las denuncias, el Semanario La Calle consultó a la gerente de ESEPGUA, Andreina García Pinto, quien respondió por escrito que la planta de Puerto Estrella no ha sido inaugurada, sino que el pasado 15 de agosto inició su puesta en marcha, un proceso que tendrá una duración de seis meses.

En el comunicado oficial, la entidad explicó que durante este periodo se realizan pruebas técnicas, normalización, regularización y demás actividades necesarias para garantizar el correcto funcionamiento de la planta. Además, precisó que el contrato estará vigente hasta el 16 de febrero de 2026.

La empresa también sostuvo que el agua que llega a la comunidad proviene directamente del proceso de desalinización y potabilización de la planta.

Una contradicción que aumenta la desconfianza

ESEPGUA sostiene que el sistema funciona, la comunidad afirma lo contrario: no reciben agua en sus casas y denuncian que el sistema no opera. La diferencia entre “inauguración” y “puesta en marcha” se ha convertido en el centro de la polémica, pues para los habitantes del corregimiento, lo que pasó el pasado 15 de agosto fue una clara inauguración, mientras que para la empresa solo se trató de una fase inicial de pruebas.

Este choque de versiones ha generado desconfianza en la población, que siente que se juega con una necesidad vital como el acceso al agua potable.

El debate político en la Asamblea

La controversia no se quedó solo en Puerto Estrella. El diputado de La Guajira, Luis Fernando Lobo, anunció que pedirá un debate de control político en la Asamblea Departamental para revisar el caso de la planta desalinizadora y las múltiples denuncias contra ESEPGUA.

Diputado de La Guajira, Luis Fernando Lobo

“Ante las múltiples denuncias de la comunidad contra la empresa ESEPGUA, es hora de un debate de control político en la Asamblea de La Guajira”, aseguró el diputado.

Este anuncio abre un nuevo capítulo en la discusión, pues la planta de Puerto Estrella, que debía ser un símbolo de progreso, se ha convertido en motivo de cuestionamientos y posibles investigaciones.

Una comunidad que sigue esperando

Mientras tanto, los habitantes de Puerto Estrella continúan a la espera de que la promesa de agua potable se haga realidad. Para ellos, la planta desalinizadora representa no solo una infraestructura, sino la esperanza de mejorar su calidad de vida en un territorio históricamente golpeado por la escasez.

La diferencia entre “puesta en marcha” e “inauguración” puede parecer un detalle administrativo, pero para las comunidades Wayúu de la Alta Guajira se traduce en un derecho fundamental que aún no se materializa: el acceso digno al agua.

publicidad

publicidad