El director del Semanario La Calle, Jesús Eduardo Vargas Oñate, conversó con Rober Romero, rector de la Universidad Popular del Cesar (UPC), sobre la polémica en el Consejo Superior Universitario por la construcción de la nueva sede en el municipio de La Jagua de Ibirico.
En la entrevista, el directivo explicó con detalle cómo nació la iniciativa, el respaldo que ha tenido por parte del Ministerio de Educación Nacional y los obstáculos que enfrenta dentro del propio Consejo Superior de la institución.
Romero fue enfático al señalar que este proyecto no solo representa un paso decisivo para la expansión educativa del departamento del Cesar, sino también una esperanza para miles de jóvenes del corredor minero que sueñan con acceder a la educación superior.
Durante la conversación, el rector defendió la transparencia del proceso, desmintió las versiones que aseguran que los recursos se perdieron, y cuestionó las actitudes de algunos consejeros que según él podrían estar anteponiendo intereses particulares sobre el bienestar colectivo.
En sus palabras, el proyecto de la nueva sede no es solo una obra de infraestructura, sino un símbolo de transformación social y equidad para una región históricamente marginada.
“Este proyecto nació con respaldo institucional” — Rober Romero
Jesús Vargas (JV): Rector, ¿cómo surgió la propuesta de la sede universitaria en La Jagua y en qué punto está?
Robert Romero (RR): En una sesión del Consejo Superior presentamos la propuesta de construir una nueva sede de la Universidad Popular del Cesar en La Jagua de Ibirico, aprovechando un proyecto que ya se encontraba en fase tres en el Ministerio de Educación Nacional. Ese proyecto fue presentado por la administración municipal anterior y nosotros lo retomamos.
Ya lo hemos socializado tres veces, incluso en una sesión ampliada con el alcalde, los concejales, representantes del Ministerio y la comunidad. No es algo improvisado, está dentro del Plan Nacional de Desarrollo y también en el departamental. Lo que hemos hecho es aprovechar las oportunidades que hoy ofrece el Gobierno.
“El Ministerio va a poner los recursos y ejecutará la obra” — Rober Romero
JV: ¿Qué respuesta obtuvieron del Ministerio de Educación?
RR: El Ministerio decidió que las nuevas sedes se construirán bajo un modelo industrializado y modular, para avanzar más rápido. Será ejecutado por la Agencia Inmobiliaria Virgilio Barco.
El propio ministro grabó un video explicando que el Ministerio pondrá los recursos para la construcción y responderá por el funcionamiento y la operación de la sede. La Universidad no aportará un solo peso. Eso demuestra el interés y el compromiso que tiene el Gobierno con este proyecto.
“Lo importante no es quién contrate la obra, sino que la sede se construya” — Rober Romero
JV: Algunos miembros del Consejo Superior han manifestado su desacuerdo. ¿A qué se debe?
RR: Hay quienes se oponen porque los recursos no llegarán directamente a la Universidad, sino que los manejará el Ministerio. Pero lo fundamental no es eso: lo importante es que la sede se construya.
Yo no estoy buscando contratar, estoy buscando que la obra se haga. Mi preocupación es que esta oposición política termine afectando a los jóvenes del Cesar que necesitan una oportunidad de educación superior.
“Existen conflictos de interés dentro del Consejo Superior” — Rober Romero
JV: Se ha dicho que hay consejeros con vínculos a universidades privadas.
RR: Sí, es cierto. Uno de los consejeros es rector de una universidad privada y otro, que representa a los estudiantes, trabaja allí. Eso genera un conflicto de intereses.
Me rehúso a creer que estén actuando con mala intención, pero es difícil entender que se opongan a que la educación pública crezca. Hemos hecho tres socializaciones del proyecto, todas con presencia del Ministerio. No se puede decir que no sabían.
“La educación es la herramienta que transforma vidas” — Rober Romero
JV: En medio de toda esta controversia, ¿qué avances ha tenido la Universidad Popular del Cesar bajo su gestión?
RR: Cuando llegué, la Universidad tenía 15 mil estudiantes; hoy tenemos cerca de 17 mil.
Hemos abierto programas como Fisioterapia en Valledupar, Derecho y Ciencia Agropecuaria en Aguachica, y el próximo semestre abriremos Medicina con apoyo del Gobierno Nacional.
Además, el 97,33 % de nuestros estudiantes estudian gratis. Pasamos de ser una universidad criticada por cobrar matrículas altas a ser la que más ha avanzado en gratuidad. Hoy los estudiantes solo pagan 20 mil pesos por el seguro de vida, y eliminamos el carné.
“Los recursos no se han perdido; seguimos en la lucha” — Rober Romero
JV: ¿Se perdió la plata para la sede de La Jagua?
RR: No, la plata no se ha perdido. Seguimos gestionando para que el proyecto entre en la segunda fase.
La Universidad Popular del Cesar es del orden nacional, no departamental, y eso nos da margen de acción. Además, desde el 8 de noviembre ya no nos aplica la Ley de Garantías, así que todavía hay tiempo.
“El Ministerio ha mostrado un compromiso sin precedentes” — Rober Romero
JV: ¿Hay una nueva reunión prevista con el Ministerio?
RR: Sí, estamos concertando una fecha. El jueves pasado vino todo el equipo técnico del Ministerio a defender el proyecto. Nunca antes había pasado que un proyecto de apenas 14 mil millones recibiera ese nivel de respaldo.
El propio ministro llamó a las emisoras locales para explicar que el Ministerio responde por los recursos y está comprometido con la obra.
Esperamos que a finales de este mes tengamos otra sesión con el Ministerio. Quiero que el alcalde de La Jagua, Leo Hernández, participe, porque el pueblo necesita claridad sobre quién apoya y quién se opone al desarrollo de su municipio.
“Seguiremos luchando hasta el último minuto” — Rober Romero
RR: Yo soy optimista. Creo que en algún momento los consejeros van a reflexionar. Estamos hablando de hacer presencia en el corredor minero y transformarlo en el corredor de la vida.
A esos jóvenes que hoy no tienen cupo universitario, les digo que no pierdan la esperanza. El Cesar tiene una de las coberturas más bajas del país, y esta sede es una oportunidad para cambiar eso.
Por eso seguiré luchando hasta el último minuto de mi periodo como rector, para llevar la sede universitaria al municipio de La Jagua de Ibirico.




