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A la gerente del IDREEC se le olvidó cuando era empleada

Pago de seguridad social, pago de cesantías, certificación donde el departamento asuma los pasivos que están incluidos en el Plan de Saneamiento Fiscal y Financiero a la fecha, pago de salarios del 2020 y ser incluidos en la vacunación Covid-19; son las peticiones y exigencias de los más de 30 trabajadores del IDREEC que al día de hoy cumplen 8 días en cese de actividades.

El IDREEC parece no tener dolientes, alejaron a los niños de su espacio de rehabilitación y ahora, están en la batalla del que se canse primero, esperando que los trabajadores desistan de su condición y abandonen el lugar. Hoy el instituto no tiene convenio de ningún tipo, ni con el gobierno departamental, ni con privados, tiene una nómina de 130 millones de pesos, y tristemente solo factura $2 millones de pesos, y con pasivos por $ 4.500 millones de pesos que lo están ahogando.

Liliana Chinchilla, quien ha trabajo por más de 25 años en la entidad y conoce la letra menuda de esta crisis, sostiene que «el IDREEC es inviable e insostenible, ni con 1.000 pacientes en este momento podemos salir adelante, ¿Qué tiene que hacer? liquidar o restructurar, pero ya estamos cansados de los pañitos de agua, y que los pasivos deudas salariales aumenten».

A las puertas del IDRECC, lugar de concentración de los manifestantes, ha acudido el secretario de Gobierno y Salud departamental pero indican que solo están prestos a dialogar y exigen la presencia del gobernador Luis Alberto Monsalvo y la gerente, pero con soluciones contundentes y definitivas. Advierten que no se dejaran engañar, por ello en las peticiones piden que su situación sea resuelta en un término máximo de 3 meses.

«A corte del 31 de diciembre de 2020, el pasivo laboral era de tres mil trescientos cuarenta y nueve millones ochocientos diecinueve mil cien pesos ($3.349.819.100).

Acusados de cierre arbitrario 

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Como represalia contra los trabajadores ha sido el actuar de la gerente Nicolasa Martínez, quien en vez de ayudar a solucionar, llama este cese de actividades, un cierre arbitrario, y los acusa ante el Ministerio del Trabajo seccional Cesar. Este 20 de abril los voceros tienen una cita para dar sus declaratorias.

«Tenemos una reunión  a las 2:00 pm porque fuimos acusados ante el Ministerio de Trabajo por haber cerrado las puertas de forma arbitraria. Esto no es arbitrario, fuimos condescendientes y mucho esperamos, son 29 meses de salarios, más vacaciones, más cesantías, 3 meses sin seguridad social en medio de pandemia y nadie hace nada», afirma vocera de la manifestación.

Nicolasa Martínez, gerente del Idreec

‘No se acuerda el cura de cuando fue sacristán’, dicen los trabajadores recordando que la hoy gerente Nicolasa Martínez en años anteriores apoyaba y motivaba las protestas pacificas, cuando no era gerente, y se desempeñaba como terapista del lenguaje, y criticaba contra Saida Cuello, la directiva en ese entonces; y ahora le da la espalda a esta situación y se une a la poca voluntad política de solución del gobierno departamental.

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El dirigente político que les brinda apoyo

Ante la paquidermia de los dirigentes políticos cesarenses, les ha llegado el apoyo del senador del partido Alianza Verde, Antonio Sanguino, quien ha estado activo solicitando intervención ante la problemática laboral en el Idreec, y ha movido la situación en Procuraduría General de la Nación, la Defensoría del Pueblo y el Ministerio del trabajo.

«Son muchas las irregularidades que ocurren en el Instituto y que están afectando a treinta trabajadores y trabajadoras, quienes han padecido por años una sistemática violación de sus derechos laborales y prestacionales, sin justa causa”, explicó el senador.

 

 

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