La Empresa de Servicios Públicos de Valledupar, Emdupar ejecutó entre abril y agosto de 2025 un plan intensivo de mantenimiento preventivo y correctivo del sistema de alcantarillado, mediante un contrato de vehículos vactor por un valor de 675 millones de pesos.
El propósito fue aumentar la capacidad de respuesta, garantizar la operación durante eventos masivos como la Semana Santa, el Festival Vallenato y el Festival Silvestrista, y mitigar los impactos causados por residuos sólidos, rebosamientos y obstrucciones que afectan la capital del Cesar.

Tecnología aplicada
El plan contó con cuatro equipos de succión presión tipo vactor que operaron en jornadas extendidas de 8 horas diarias, entre las 7:00 a.m. y las 10:00 p.m., logrando una cobertura inédita en el casco urbano y en corregimientos.
El equipo vactor es una máquina especializada en la limpieza de redes sanitarias. Su funcionamiento combina presión y succión para eliminar bloqueos en pozos y tuberías, extrayendo residuos como lodos, grasas y objetos sólidos. Todo el material recolectado fue dispuesto en sitios autorizados bajo normativas ambientales vigentes.
El plan contempló inspecciones pre-operativas diarias, la planificación de rutas de acuerdo con el nivel de criticidad, la desobstrucción y limpieza profunda de tuberías y pozos, además del registro georreferenciado de cada intervención y la disposición final adecuada de los residuos recolectados.
Durante los 120 días de ejecución, Emdupar logró atender 1.665 reportes de rebosamiento, limpiar 985 pozos de inspección e intervenir 99.600 metros de tubería sanitaria.
En cuanto a los residuos identificados, el balance arrojó que los pañitos húmedos representan el 35% del material recolectado, seguidos por textiles con un 20%, plásticos y envolturas con un 15%, grasas y aceites con otro 15%, residuos de construcción con un 10% y llantas u objetos voluminosos que alcanzaron el 5%.
Análisis comparativo
El análisis comparativo evidencia un incremento significativo frente al 2024: los reportes atendidos pasaron de 950 a 1.665, lo que representa un aumento del 75%; los metros de tubería limpiada crecieron de 52.000 a 99.600, con un alza del 91%; y los pozos de inspección intervenidos se duplicaron prácticamente, al pasar de 500 a 985, lo que equivale a un 97% más.
Este esfuerzo permitió reducir los tiempos de respuesta, disminuir rebosamientos críticos, aumentar la confiabilidad del sistema y mitigar riesgos sanitarios en zonas vulnerables.
Cobertura geográfica
El trabajo se extendió más allá del casco urbano, llegando a corregimientos como Aguas Blancas, Patillal, Mariangola, Los Venados, Guacoche y Guacochito, sectores históricamente desatendidos.
Retos identificados
Durante la ejecución también se detectaron altos volúmenes de residuos no biodegradables, una considerable sedimentación en las zonas con baja pendiente hidráulica y varios tramos de tubería deteriorados que requieren ser reemplazados.
Llamado ciudadano
El agente especial, José Luis Palomino, expuso que, “cada pañito, cada botella plástica y cada grasa vertida en los lavaplatos representa un riesgo para toda la ciudad. Mantener una red de alcantarillado en óptimas condiciones no depende solo de la acción de Emdupar, sino también del comportamiento ciudadano. Pedimos a la comunidad tener sentido de pertenencia con Valledupar”.
Balance final
La magnitud de las labores equivale a limpiar una red sanitaria que cubriría la distancia entre Valledupar y Bosconia. El contrato cumplió a cabalidad sus objetivos, consolidando una gestión moderna y técnica del alcantarillado.
Con este esfuerzo, Emdupar reafirma su compromiso con la innovación, la sostenibilidad y el bienestar ciudadano, proyectando a Valledupar como referente regional en gestión de saneamiento básico.


